Política
Martes 22 de Diciembre de 2015

A raíz de la crisis, los hospitales mendocinos compran los insumos día a día con lo que les alcanza

El centro de acopio y distribución de remedios del Ministerio de Salud está literalmente vacío. Lo admitió a Diario UNO la subsecretaria Liliana de Lázzaro.

Por Carina Luz Pérez
perez.carina@diariouno.net.ar
La subsecretaria de Administración de Salud, Liliana de Lá-zzaro, quien tiene a cargo la provisión de insumos claves para atender al sistema sanitario público de Mendoza, admitió que esos elementos se compran día a día de acuerdo a la plata que se tiene.
“Hemos hablado con los proveedores antes de asumir y luego, ya en funciones, lo hacemos cada jornada. Yo les pedí un plazo de 60 días para poder ver cómo les vamos a pagar. Y les dije: “Lo único que tengo para que me crean es mi gestión en Godoy Cruz y lo hecho en el 2001, cuando, estando en el Ministerio, les pagamos a todos”. Hasta ahora, algunos nos están esperando, cumpliendo con las entregas de insumos, y otros no. Y es entendible, hay proveedores que hace 8 o 9 meses que no cobran”, relató la funcionaria.
“Esto significa en la práctica diaria que los hospitales deben privilegiar la atención de las urgencias, por sobre lo programado hasta tanto el Ministerio de Salud logre encausar el estado financiero del área. Es decir, cada centro asistencial verifica a diario qué elementos tiene para organizar su día de atención, porque escasean medicamentos de todo tipo, desde analgésicos hasta antibióticos. De hecho, el centro de acopio y distribución de remedios del Ministerio  de Salud está literalmente vacío”, admitió Lázzaro.
Por eso, es la propia subsecreatria  quien todos los días se ocupa de negociar con los proveedores la entrega, el precio de los mismos, prometiendo pagar esta compra puntual, a pocos días, y con lo que se recauda a diario. “Por supuesto, como el pago es a cortísimo plazo, también discuto el precio, porque no es lo mismo una cotización contando con que desde el Gobierno van a demorarse en cancelarlo, frente a otra que se paga en días”, explica la funcionaria.
Los precios inflados
En los últimos meses del gobierno de Francisco Pérez era común que los medicamentos fueran adquiridos con excesivo recargo, que podía variar entre el 40% al 100% del valor del mercado. Dicha persistencia en el tiempo de la deuda generó otro problema: los proveedores con más espalda financiera comenzaron a cartelizarse, imponiendo precios, o plazos de entrega.
La otra consecuencia ingrata fue que los proveedores comenzaron a presionar por el cumplimiento de sus cuentas, pero en particular con el blanqueo de las facturas, a través de su registración o imputación del crédito en el Ministerio de Hacienda.
A falta de ese reconocimiento de la deuda, todo derivó en denuncias cruzadas entre proveedores, directores de hospitales, los ministerios  de Salud y de Hacienda, y presentaciones ante la Fiscalía de Estado para dirimir responsabilidades en el manejo de estas cuentas. 
Y, por supuesto, generó la imputación en la Justicia del ex ministro de Hacienda, Juan Gantús, por negociaciones incompatibles con su función, supuestamente por privilegiar el pago de un proveedor por sobre otros.
La subsecretaria indicó que las puertas están abiertas por si aún quedara alguna factura sin reconocer, ya que todos los días encuentran situaciones nuevas. En ese contexto, también se han anoticiado de que el gasto en insumos y medicamentos creció mucho por la inflación, pero también porque existen sospechas fundadas de que hay algún tipo de “derroche” por sustracción de elementos.
En ese camino de negociar con los proveedores del sistema de salud, Lázzaro consolidó en $500 millones la deuda total (incluyendo la famosa deuda “pinche”) en cuatro grandes ítems: insumos, raciones alimentarias para médicos, limpieza y servicios de seguridad.
“Ese monto es hasta el 15 de diciembre, y lo obtuvimos al revisar la deuda imputada y los refuerzos presupuestarios dados que, desde que se otorgan, generan un crédito al que debemos responder como Estado. Para este monto, se están buscando alternativas de pago y desde el 15 de diciembre en adelante estamos negociando a diario. Los proveedores nos piden que les cancelemos deuda, ya no les basta con la imputación de la misma, y si bien, siempre se les fue pagando un poco del monto total, ahora reclaman pagos más importantes para entregarnos los medicamentos”, explicó.
Y aclaró: “La orden del gobernador Cornejo es pensar en la gente. Todo lo que se obtenga de recursos será para pagar insumos, monodrogas,  lo que hace falta para que los hospitales den respuesta a la gente”.
Además planteó la necesidad de reformular el sistema de compras de medicamentos, el cual podría ser de manera centralizada o por regiones, donde cada director observa de primera mano dónde, cuándo y qué está en falta. 
Pero lo necesario es contar con recursos, vías alternativas de financiamiento, de modo de poder concretar estas grandes compras.  Para lo cual, termina siendo indispensable, no solo la designación formal de los directores regionales, sino también, la aprobación del Presupuesto 2016.
Los fondos para el nuevo año
El presupuesto 2016 pensado para el Ministerio de Salud no sería muy diferente al que finalmente fue ejecutado en 2015 (el reconducido 2014 más todos los refuerzos dados este año).
La subsecretaria Lázzaro está convencida de que con buena gestión y reviendo algunas cuestiones provocadas por la inflación alcanzará perfectamente para el próximo ejercicio económico.

 

Comentarios