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Viernes 09 de Diciembre de 2011

Acuerdo dividido en Europa: propusieron un mayor ajuste fiscal y se acabaron las quitas de deuda

Reforzarán los aportes al FMI para garantizar que tenga recursos contra la crisis. Además, se exigirá una mayor disciplina fiscal y la UE podrá revisar los presupuestos nacionales.

En medio de fuertes debates y de una maratónica reunión, los líderes de la mayor parte de los países de la Unión Europea (UE) llegaron a un acuerdo fiscal para intentar enfrentar la crisis financiera internacional que sacude con particular crudeza al bloque. Sin embargo, el pacto –que recién sería firmado en marzo- nace rengo: lo suscribieron los 17 países de la zona Euro y otras seis naciones europeas, fue rechazado por Gran Bretaña, mientras que Suecia, Hungría y República Checa aún no tomaron una decisión definitiva.


Así, el pacto fiscal propuesto por Alemania y Francia –que implica nuevos ajustes en la mayor parte del bloque, un mayor poder de policía económica para Bruselas y el rechazo a las quitas de deuda con bonos que estén en manos de acreedores privados- se traducirá en un tratado intergubernamental.


El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, reconoció que "fue imposible lograr unanimidad". El primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, defendió su negativa, que hizo fracasar el consenso: "Fue una decisión difícil pero es la correcta (porque) lo que se propuso no está acorde a los intereses de Reino Unido". Igual, la canciller alemana, Angela Merkel, defendió la solución intermedia de un acuerdo de 23 y aseguró que la decisión fue "en beneficio del euro" y que no debían hacer compromisos "irresponsables" con Londres sino aprobar "reglas más duras".

El nuevo acuerdo, de todos modos, todavía es preliminar, ya que será elaborado de aquí hasta marzo próximo. Al margen del rechazo de Gran Bretaña, Hungría, Suecia y República Checa señalaron que deberán consultar primero con los respectivos parlamentos.

 

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