Economía
Martes 10 de Noviembre de 2015

Afirman que por el cambio climático, las pérdidas de productividad en Mendoza rondan el 17% en áreas irrigadas

Así lo aseguró Luis Loyola, Oficial de Apoyo a las Inversiones de la FAO en la previa a la Jornada Internacional de Riego y Usos del Agua con fines productivos que sedesarrollará el jueves 12 y viernes 13 en el Le Parc.
Organizada por Irrigación, CAF, UCAR y el Ministerio de Agricultura de la Nación, el jueves 12 y viernes 13 de noviembre se llevará a cabo en Mendoza la jornada internacional de riego y usos del agua con fines productivos, en la que expertos internacionales en la temática expondrán la realidad del agua en Latinoamérica.
En uno de los Paneles del día jueves, “Experiencias en áreas nuevas de riego”, el Oficial de Apoyo a las Inversiones de la FAO, Luis Loyola,  expondrá su ponencia “Ampliación del potencial de riego en la Argentina”. Antes brindó una entrevista en la que adelantó detalles del estudio que ha sido financiado por el Banco Mundial, en el marco del Proyecto Desarrollo Institucional para la Inversión Prosap-UTF/ARG/017.
-¿Por qué Argentina debería considerar el incremento de la superficie irrigada como una herramienta para aumentar la producción?
-El riego ha demostrado ser una herramienta efectiva para la intensificación sostenible de la producción y como eje articulador de diferentes acciones relacionadas con el desarrollo rural. Las características comparativas de Argentina en la región, configuran un contexto favorable para analizar potenciales inversiones hacia el sector hídrico. En este sentido, teniendo en cuenta la disponibilidad de recursos del país, se presentan oportunidades para el incremento del riego tales como, el incremento de la demanda de alimentos a nivel mundial, la mejora relativa de precios de algunos productos, junto a los efectos del Cambio Climático  y sus impactos en los recursos hídricos y clima ante los cuales el riego es una herramienta eficiente de adaptación a dichos impactos.
-¿Qué papel juega el cambio climático en la posibilidad/necesidad de incrementar el potencial de riego?
-Entre los impactos más relevantes del cambio climático, para la producción agrícola se pueden mencionar: incremento de temperaturas, disminución de disponibilidad hídrica, e incremento de eventos extremos (inundaciones, heladas, granizo, etc.). Se estima que las pérdidas de productividad asociadas al cambio climático, ante determinado eventos de escasez rondan una media del 17% de la producción de las áreas actualmente bajo riego en el país, con mayor incidencia en la zona Cuyo y NOA (Noroeste Argentino). Antes esos eventos las inversiones en riego colaboran como medida efectiva de adaptación a partir de un mejor uso del recurso, ya que permiten ganar resiliencia en las áreas actualmente irrigadas y posibilitar además la ampliación del riego existente, a partir de la mejora de las eficiencias mencionadas en el uso del recurso.
-¿Qué habría que tener en cuenta a la hora de evaluar iniciativas de inversión de riego?
-Un aspecto relevante es considerar acciones integrales, es decir que no sólo se centren en infraestructura, sino que consideren un conjunto de acciones coordinadas y de apoyo. En este sentido para ampliar el riego a nivel nacional se puede mencionar desafío a nivel tecnológico, financiero, institucional y jurídico.
-¿Cuáles son las provincias en la actualidad con mayor cantidad de hectáreas irrigadas?
-Según el relevamiento realizado la provincia que mayor superficie irrigada tiene es Buenos Aires (con una mayor preponderancia del uso de agua subterránea). Mendoza cuenta con mayor área irrigada con fuentes superficiales. En el estudio se han identificado el potencial de ampliación para cada provincia, identificándose las inversiones necesarias y posibles ampliaciones y beneficios tanto para las áreas existentes como para nuevas áreas de riegos según el caso. Para todas las provincias con economías regionales, las inversiones relacionadas con la agricultura irrigada son relevantes.
-¿Cuáles son los beneficios a partir de mejorar la eficiencia en el uso del agua?
Los beneficios directos son el incremento de la productividad y el ahorro de agua. Estos a su vez generan beneficios asociados como posibles ampliaciones de áreas productivas, ahorro de agua para otros usos, mejora en áreas con problemas de drenaje y/o salinidad, y posibilidad de mejoras de manejo productivo a través de la tecnificación. Hay otro tipo de beneficios complementarios de los proyectos integrales de inversión en riego, en lo relacionado con fortalecimiento de la gestión de los sistemas a través de las organizaciones de usuarios e institucionales involucradas, asistencia técnica a los productores.
Fuente: Prensa Mendoza

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