Alvear
Martes 13 de Septiembre de 2016

Agroquímicos: efectos negativos en la salud por el uso intensivo

Cuidado. El IES en Alvear organizó una jornada para crear conciencia sobre las formas correctas de manipularlos y aplicarlos. Los perjuicios que acarrea el uso indiscriminado.

La utilización de agroquímicos para combatir plagas o malezas forman parte del proceso habitual de la producción agrícola argentina, ya sea en zonas de cultivos intensivos como el maíz y la soja, o en las denominadas economías regionales donde entra la vid, frutales, caña de azúcar o arroz, entre tantas otras.

Sin embargo el uso de esos productos puede acarrear graves consecuencias. En primer lugar en los las personas que no toman las medidas de protección mínimas al momento de efectuar la aplicación. Y en segundo lugar, la utilización indiscriminada que puede derivar en serios problemas de salud en la comunidad.

El IES "Salvador Calafat" puso ambos temas sobre la mesa y abrió el debate en Alvear.

La primera jornada de "Agroquímicos en los Sistemas Productivos Sustentables" fue pensada "para que la gente tome conciencia sobre los efectos nocivos que puede tener el uso de los químicos en la producción, en particular sin utilizar las correspondientes medidas preventivas al momento de la aplicación", dijo Jorge Noguerol, ingeniero en Recursos Naturales y coordinador de la carrera de Agronomía del IES.

Pero además de transmitir las recomendaciones a los obreros y finqueros para que eviten que herbicidas o plaguicidas se acumulen en el cuerpo y "con el tiempo se den cuenta de los efectos negativos que eso tiene", aclaró Noguerol, la presencia en Alvear del doctor Medardo Ávila durante la jornada fue un llamado de atención.

El integrante de la red de Médicos de Pueblos Fumigados (con base en Córdoba) no se anduvo con vueltas cuando habló sobre los "efectos en la salud por la exposición a agro tóxicos".

"La experiencia muestra que en pueblos de la Pampa Húmeda donde se siembra soja y maíz y se emplean gigantescas cantidades de agroquímicos, en los últimos 15 años se ha comprobado un cambio en el patrón de enfermedades de las personas y las formas de morir. Se modificó la morbilidad y mortalidad. Ahora prevalece el cáncer como primera causa de muerte y antes eran los problemas cardiovasculares", dijo sin rodeos Ávila.

Entre los datos que maneja el doctor Medardo Ávila, siempre referido a localidades de la Pampa Húmeda que tienen como base económica el cultivo de soja y maíz, comentó que "hay muchos problemas de niños que nacen con malformaciones, generalmente el 2% nace con problemas congénitos pero en los pueblos es el 7%. También es mucho más frecuente la pérdida de embarazos en mujeres sanas, jóvenes e incluso de buen pasar económico", afirmó.

La situación en el Sur

En zonas agrícolas como Mendoza no hay estudios que indiquen cuál es el nivel o la cantidad de agroquímicos que se emplean en la producción. Incluso Medardo Ávila, de la red de Médicos de Pueblos Fumigados, reconoció que no tiene información sobre lo que sucede.

El ingeniero agrónomo Alejandro Gutiérrez fue el encargado de evacuar dudas. El alvearense descartó un uso desmedido y apuntó principalmente a lo que ocurre en el Sur mendocino.

"Si bien se emplean herbicidas para controlar la maleza o plaguicidas, la situación particular de la producción hace que sea lo justo y necesario porque la rentabilidad es tan baja que los números se ajustan al máximo para reducir lo que más se pueda los gastos".

En un rápido repaso por los distintos cultivos, Gutiérrez aseguró que "en la vid casi no tiene injerencia el uso de los agroquímicos, en los frutales se aplica lo justo y recomendado por el técnico para el manejo integrado de plagas y en verduras se cuidan mucho, además hay casos (verdura de hoja) que se emplean enemigos naturales de las plagas en un trabajo en conjunto con Iscamen. La realidad nuestra es muy distinta a zonas con siembra de soja o maíz donde además fumigan con aviones", comentó.

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