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Jueves 01 de Diciembre de 2011

Ahora impulsaron el juicio político contra dos directores del Departamento de Irrigación

En 10 días, regantes e inspectores de cauce motorizarán el Jury para Carlos Dávila y Ricardo Scandura. Ambos son miembros de las cuencas del Tunuyán Superior e Inferior respectivamente y están en funciones. El primero reemplaza al suspendido titular del ente: Eduardo Frigerio.

Por Analía Boggia
aboggia@diariouno.net.ar

Las sospechas por las irregularidades en el Departamento de Irrigación parecen no terminar en su titular suspendido, Eduardo Frigerio. Regantes e inspectores de cauce impulsan ahora iniciar otro Jury de Enjuiciamiento, aunque esta vez contra Carlos Dávila y Ricardo Scandura, los dos miembros de las cuencas del Tunuyán Superior e Inferior respectivamente, que aún están en funciones. El primero reemplaza al titular del ente, quien pese al proceso, todavía no renunció.

En 10 días más se concretará la nueva denuncia para que tanto Dávila como Scandura respondan por algunas de las medidas que han tomado frente a un Jury de Enjuiciamiento.

Ambos consejeros fueron avalados por el Senado en marzo de 2008, en la misma sesión secreta en la que fue designado Frigerio. Y como el superintendente suspendido, tienen vínculos con el sector azul del peronismo mendocino.

Dávila representa a la cuenca del río Tunuyán Superior, pero además es sobrino de Patricia Fadel, uno de los alfiles más importantes del espacio político que comanda Juan Carlos Chueco Mazzón.

Las sospechas no llegan sólo a los dos miembros actuales del Honorable Tribunal de Apelaciones (HTA) y del Honorable Consejo de Apelaciones (HCA). También podrían salpicar a Valerio Morata y Juan Carlos Vaquer, dos ex integrantes de esos organismos de Irrigación, que cumplieron mandato entre 2010 y este año.

A Dávila y a Scandura les cabe el mismo proceso de destitución que a Frigerio: Jury de Enjuiciamiento. Es que tanto los representantes de las cuencas como el superintendente de Irrigación son propuestos por el Ejecutivo, pero los pliegos necesitan del aval del Senado, tal como establece la Constitución de Mendoza. Los ítems 164º y 165º también prevén que el Jury es la forma de remoción.

Hasta hace unos años, los consejeros eran elegidos por los regantes de cada cuenca, pero luego esos lugares fueron convirtiéndose en cargos políticos.


La acefalía

Tanto los regantes e inspectores de cauce, como las asociaciones y las cámaras que los nuclean, impulsan la renovación completa del ámbito directivo de Irrigación. Es que en cualquiera de los casos, entienden que las irregularidades se han dado por acción o por omisión.

Hay que recordar que tras la suspensión de Frigerio, Dávila y Scandura son los únicos miembros que quedan en los dos organismos consultivos que funcionan en el “gobierno del agua”.

El HCA está integrado por cinco personas, es decir un representante por cada cuenca hídrica, que apelan y revisan las decisiones del superintendente, mientras que el HTA cuenta con seis miembros: los cinco del Consejo de Apelaciones y el superintendente.

El problema es que Celso Jaque nunca remplazó a los representantes que fueron cumpliendo los 5 años de duración que tienen en el cargo.

Los últimos en dejar esos lugares fueron dos radicales: Morata, quien representó a los regantes del río Diamante hasta el año pasado, y Vaquer, de la cuenca del río Mendoza, que terminó su mandato en setiembre.

En este contexto, no hay quórum suficiente para que ambos organismos funcionen.

Uno de los cambios de la gestión actual de Irrigación que pretenden cambiar los regantes y los inspectores de cauce es la supremacía de la política sobre lo técnico.

Por eso no sólo quieren avanzar en la investigación y la sanción por las posibles irregularidades cometidas por Frigerio, Dávila y Scandura. También buscan que el gobernador electo, Francisco Paco Pérez, tenga en cuenta sus sugerencias para la designación de los cinco próximos consejeros en el HCA y en el HTA.
 

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