Alvear
Domingo 05 de Febrero de 2017

Alvear coronó a Carolina Cordero de Bowen reina de la Vendimia 2017

La flamante soberana tiene 23 años y es profesora de Educación Física. La puesta en escena de "Historias del sol y el rio" deslumbró a un público que retribuyó con insistentes y encendidos aplausos.

Después de un sábado lluvioso que obligó a postergar la Fiesta 24 horas, los alvearenses pudieron celebrar la Vendimia en todo su esplendor.

Desde que se cantó el segundo voto de la noche, Carolina Cordero se subió al trono y se coronó reina de la Vendimia de General Alvear.

Carolina es profesora de Educación Física y está cursando la licenciatura. La soberana de 23 años, 1,68 de estatura, ojos pardos, cabellos rubios, obtuvo 32 votos.

La virreina llegó desde Los Compartos con Julieta Barroso.

La puesta en escena

"Historias del sol y el río" bien podría haberse llamado la Vendimia del Faraón. El argumento de la puesta en escena giró en torno a lo que significó la bodega para el departamento y lo que representa la recuperación de ese emblemático edificio para Alvear. Todo conjugado en la figura de Víctor Cremaschi que fue el encargado de unir cada una de las 11 escenas junto a una voz en off.

A través del hombre que posicionó a General Alvear en el mundo dándole un giro que no tendría vuelta atrás al proceso de elaboración de vinos, la vinificación continua, el público se sumergió en la cultura milenaria que rodea a la bebida sagrada, comenzando con los egipcios, pasando por la tarea de los jesuitas hasta llegar a los primeros tiempo de la colonia Alvear.

En el transcurso de la Fiesta varios fueron los momentos altos y de sorpresa entre los presentes. La primera ovación se la llevaron los chicos de la Banda Inclusiva, conformada en parte por jóvenes discapacitados. Ellos fueron los que marcaron el comienzo del espectáculo, cuando la gente esperaba expectante lo que aparecería en el escenario, los jóvenes músicos ingresaron desde atrás del público y llegaron al frente interpretando el tradicional Canto a Mendoza, más conocida como la marcha de Vendimia.

Temas originales y música en vivo que fluían de las alturas de las piletas. La cueca Tierra con Alma o el gato Nuestra Casa con la interpretación de Fede Toledo, volver a escuchar la voz de Miguel Morales en la zamba Bella Mujer y al mismo tiempo deleitarse con Jorge Rubio y Yoli Liria en la danza, el tenor alvearense Néstor Castro interpretando el Ave María de Gounod o Paola Martínez con Virgen de la Carrodilla hicieron erizar la piel del público y desataron un aplauso encendido.

La lucha contra las tormentas tuvo una particularidad, el habitual cuadro de malambo esta vez no tuvo a bailarines en escena sino a cuatro músicos que realizaron un solo con bombos que dejó con la boca abierta a más de uno.

Tampoco faltó el cuadro tradicional de los inmigrantes con danzas típicas españolas, italianas y árabes para poner de relieve el crisol de razas que se unió y conformó a la sociedad alvearense. La cueca y gato también formaron parte.

El espectáculo lumínico montado para hacer sobresalir aun más las imponentes piletas, una réplica en tamaño natural (3, 38 metros) de la esfinge tallada por Mariano Pages que se elevó en lo más alto del escenario, imagen que identifica a la bodega Faraón, o caballos arriba del escenario, causó una sensación difícil de olvidar.

Como el nombre lo dice, el sol y el río no estuvieron ausentes. La defensa del agua del río Atuel, la sangre que da vida al oasis, y lo que significa el astro mayor proyectándolo a la planta de energía solar que se levantará en el departamento redondearon la historia.

De pie y con incesantes aplausos, el público reconoció la labor de los realizadores de "Historias del sol y el río", un espectáculo que duró 65 minutos.

Hubo alrededor de 150 artistas en escena, todos de Alvear. El guión fue escrito por el equipo de la Dirección de Cultura municipal. La dirección general estuvo a cargo de David Lonjedo; el bailarín y profesor de danzas folclóricas, Jorge Rubio, fue el responsable de la dirección artística y coreográfica; Emanuel Martínez el director musical. La iluminación, elemento central de la puesta en escena, también fue obra de jóvenes emprendedores locales, Lorluz.

Completo la escenografía dos pantallas LED T4 de 4 metros por 3 metros, colocadas entre el escenario y las piletas de la bodega que interactuaron con la historia que contaban los artistas sobre el escenario de 20 metros de ancho por 15 de fondos.

En la previa actuó el grupo La Curandera y la serenata a la flamante soberana es obra de La Melga.

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