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Jueves 27 de Octubre de 2011

Angelina Jolie sospechosa de acordar con genocidas

Como la más famosa defensora de las causas humanitarias en Camboya, la oscarizada actriz Angelina Jolie lleva una década comprometida con el desarrollo de este empobrecido país del sureste asiático, que le concedió su ciudadanía en 2005.

La actriz de 36 años mantiene desde hace ocho una fundación dedicada a la conservación medioambiental, la salud, educación e infraestructura en zonas remotas y pobres del noroeste de Camboya.

Pero al elegir como centro de operaciones de sus proyectos las montañas y bosques tropicales remotos a lo largo de la frontera con Tailandia, en la provincia de Battambang, la fundación de Jolie ha tenido que entablar relaciones con ex miembros del movimiento comunista conocido desde finales de la década de 1960 como el Jemer Rojo, protagonista de algunas de las atrocidades más sangrientas del siglo XX.

Según algunos testimonios y documentos, Jolie, a través de su obra benéfica en Camboya, ha comprado tierras a un hombre escurridizo que figura entre algunos de los sospechosos de las mayores masacres cometidas en el mundo.

La Fundación Maddox Jolie Pitt, nombrada así en honor al hijo camboyano adoptado de la actriz, trabaja en el distrito de Samlot, epicentro de la actividad comunista en el siglo pasado.

En ese distrito viven al parecer al menos tres personas buscadas por la ONU por crímenes contra la humanidad y genocidio durante el gobierno del Jemer Rojo en la década de 1970.

Según Mounh Sarath, un antiguo colaborador de la actriz, Jolie dio instrucciones a su fundación para comprar una cantidad considerable de tierras (unas 95 hectáreas) a Yim Tith, conocido en su época revolucionaria como Ta Tith.

Contratos firmados y fechados de la venta de las tierras indican que en diciembre de 2002, cuando la organización de Jolie se preparaba para iniciar sus proyectos en la zona, Sarath le compró dos terrenos en el pueblo de Samlot a Tith por unos 25.000 dólares.

Sarath dice que utilizó dinero de la actriz para cerrar la transacción, y que después de obtener la ciudadanía camboyana Jolie transfirió las propiedades a su nombre.

La venta de las tierras de Tith a Jolie no es un secreto en Samlot.

En Saorith, el vicegobernador asegura que Tith vendió sus tierras porque necesitaba dinero. “El primer ministro entregó tierras en esta zona a soldados de la antigua Kampuchea Democrática y él [Yim Tith] vendió las suyas porque necesitaba mucho el dinero”, afirma el vicegobernador en entrevista telefónica, quien confirma que Jolie es quien tiene ahora “el título de propiedad”.

“Ella suministra normalmente ayuda para los niños de la escuela, como ropa y material escolar”, añade.

Yem Yorn, jefe de la comuna de Meanchey, en Samlot, no lejos de donde opera la fundación, dice ser amigo de Tith desde hace 20 años y también asegura estar al corriente de la venta de esas tierras. Tith “tenía tierras aquí, pero se las ha vendido a Angelina Jolie”, dice.

Según Sarath, si bien Jolie quizás no sepa los detalles exactos del pasado de Tith, él le informó que quien le iba a vender las tierras tuvo un alto cargo en el gobierno comunista de Pol Pot.

En 2006, Sarath se enfrentó públicamente a Jolie, asegurando que había roto un contrato de 1,5 millones de dólares para financiar los trabajos de su propia organización, Cambodian Vision in Development. Ahora también dice que la actriz compró las tierras de Tith con dinero que había prometido a su organización.

Trevor Neilson, un asesor de filántropos famosos estadounidenses, declaró por entonces a la prensa que Sarath había gestionado fraudulentamente “cientos de miles de dólares” de la fundación de Jolie. Sarath lo negó, y si bien ambas partes amenazaron con demandas, éstas nunca se materializaron.

Según Melissa Berman, presidenta de Rockefeller Philanthropy Advisors, una organización que ayuda a ejecutar proyectos caritativos de millonarios o empresas, en lugares en donde el subdesarrollo puede afectar a la documentación o la transparencia de la organización benéfica, “el donante tiene que decidir cuánto riesgo está dispuesto a asumir, por temas que pueden estar coleando en el trasfondo”.

Berman dice que “a veces el daño moral es muy grande, pero hay donantes que piensan que vale la pena asumir riesgos, por todo el bien que se puede hacer”. Aún así, en toda relación siempre hay un grado de riesgo porque “en cierto modo, uno no puede saberlo todo”, añade.

Los representantes de Jolie (un asesor legal de Phnom Pehn, el presidente de su fundación en Battambang y su representante, Geyer Kosinski) no han querido hacer comentarios para este reportaje.

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