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Lunes 16 de Febrero de 2015

Argentina negocia con China la compra de veinte aviones caza

El interés está puesto en la nave FC-1/JF-17, un jet monomotor monoplaza con buena autonomía y gran poder de fuego. Ecos de la gira de la presidenta en Asia.

Argentina negocia con China la compra de veinte aviones caza de última generación que el gigante asiático ha desarrollado con Pakistán para hacer frente en el mercado internacional al F-16 de factura estadounidense.

De concretarse, es una buena noticia para una Fuerza Aérea cuyo parque está compuesto por escasas y anticuadas aeronaves.

Según adelantó ayer el diario inglés Daily Express, la presidenta Cristina Fernández volvió de su gira por China con una serie de acuerdos financieros y económicos en los que se habría incluido la compra por parte de Argentina de veinte cazas FC-1/JF-17, un caza polivalente, que equipa a las fuerzas aéreas chinas y paquistaníes.

Se destaca que el avión tiene autonomía para llegar hasta las islas Malvinas y regresar luego de un presunto ataque. En realidad son pocos los aviones modernos que no tienen esas capacidades; en ese rango entran los Saab 39 Gripen suecos, de los que Brasil compró 35 y de los que ensamblará más de la mitad, para luego fabricar partes. Gran Bretaña frenó una compra argentina de esas naves porque el 30 por ciento de los componentes son fabricación inglesa.

Pero también pueden alcanzar las islas los bombarderos Sukhoi Su-24 rusos, cuya compra fue motivo de negociaciones entre Cristina Fernández y el presidente Vladimir Putin (iniciativa de la que no se habló más) durante una gira que la mandataria concretó a principios de este mes y que comprendió también China, Marruecos y Brasil.

Las naves rusas, además de costar mucho más que las chinos, demandan un mantenimiento muy oneroso.

Entre otros, un alcance similar a los aviones chinos también tienen los Mirage F-1 españoles, cuya compra por parte de Argentina el año pasado también frustró Gran Bretaña porque las naves tienen aviónica de factura inglesa.

Hubo negociaciones con la fábrica israelí que construye un desarrollo del Mirage 5, el Kfir F-21-A que quedaron en la nada.

La versión del acuerdo armamentístico chino-argentino la dio ayer el periodista Marco Giannangeli en el Daily, quien señaló que los aviones chinos son más modernos y tienen excelente poder de fuego.

El mes pasado, el Ministerio de Defensa británico reveló que el sistema de defensa Rapier que está colocado en la base militar de Monte Agradable de las Malvinas para contrarrestar cualquier amenaza aérea será actualizado, y mejorará el despliegue de la primera línea de reacción ante posibles ataques.

China ha comprometido más de 250 mil millones de dólares en inversiones en América latina para los próximos 10 años. Además, ha indicado que amortizará los préstamos millonarios cedidos años atrás, permitiendo que naciones como Argentina puedan reconstruir sus economías.

En el grupo de trabajo formado por ambos países, Beijin aceptó proveer 20 cazas de combate FC-1/JF-17 Thunder producidos por la empresa Chengdu Aircraft Corporation.

El caza puede alcanzar una velocidad máxima de 1.900 kilómetros por hora con una autonomía de 1.352 kilómetros, y tiene un techo de más de 15 mil metros de altitud. Puede además cargar una gran variedad de armas, incluyendo misiles aire-aire y bombas guiadas por láser.

La colaboración ayudará a elevar la influencia china en la región, apuntalada también por proyectos como las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, el ferrocarril Belgrano de cargas y la planta nuclear de Atucha.

Una alta fuente de la Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force) señaló: "De concretarse la adquisición de aviones chinos, será preocupante; son modernos, veloces y muy capaces. De todas formas, nosotros tenemos un robusto poder de fuego en las Malvinas. Me imagino que Cristina Kirchner está tratando de reforzar sus fuerzas militares para a su vez reforzar su lugar en la mesa de negociación de la política exterior".

Justin Bronk, integrante del think tank de defensa Rusi (por sus siglas The Royal United Services Institute for Defense and Security Studies), señaló sobre los aviones chinos que "los JF-17 chinos están basados en los viejos Mig 21 de la Unión Soviética, la columna vertebral de la Fuerza Aérea comunista, por lo que tienen un excelente pedigrí. Son más baratos que lo que Rusia puede ofrecer, son nuevos y tienen una buena reputación por ser confiables y tener capacidad para llevar una gran variedad de armamento".

"Sin dudas le permitiría a la Fuerza Aérea Argentina volar hasta Puerto Argentino, pero no son competencia para los Typhoons de la Fuerza Aérea Británica y sus pilotos no tienen el entrenamiento que tienen los nuestros. Además, nosotros tenemos misiles antiaéreos más formidables del mundo", precisó.

Para el experto inglés, la cuestión se asienta en la proyección de su JF-17. "Este acuerdo le daría a China su primer mercado de exportación para el nuevo caza de combate, que fue desarrollado junto con Pakistán. Por lo visto, están dispuestos a ofrecer muy buenos términos de financiamiento para la Argentina", prosiguió.

El caza chino tiene un precio estimado de 15 millones de dólares cada uno, lo que lo convierte en una opción interesante por la ventajosa relación costo-prestaciones.

Las ventajas del avión chino

El JF-17 es un monoplaza monomotor eficaz y económico, candidato para el remplazado de flotas de las fuerzas aéreas de países en desarrollo. El vuelo de prueba principal del primer prototipo se hizo el 2003 en China, las últimas pruebas de vuelo de las versiones más avanzadas han tenido lugar en el 2006. Los dos primeros pequeños lotes de producción del avión fueron enviados a la Fuerza Aérea de Pakistán el 12 de marzo de 2007, donde sigue en servicio.

Fuente La Capital

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