Deportes
Miércoles 09 de Diciembre de 2015

Arqueros con escuela

Déficit. Hace unos meses, nació un centro para que los guardametas se especialicen. Hay pocos en la provincia y la mayoría de los clubes no cuentan con profesionales en la materia.

El fútbol sigue evolucionando y la figura del arquero creció mucho en los últimos años. Ese crecimiento va de la mano de la preparación.
Es un puesto complicado porque la equivocación puede ser fatal. Hace unos meses nació en Mendoza una escuela especialmente para ellos. El encargado es Sergio Marroquín, quien estuvo trabajando en Guaymallén y Deportivo Maipú con el técnico Andrés Villafañe.
Muchos clubes no tienen esa preparación que el arquero necesita y por eso acuden a la escuela después de terminar sus respectivos entrenamientos para perfeccionar su técnica. Reciben a chicos de diez años en adelante y no es necesario que sean federados.
El centro de entrenamiento cuenta con cerca de 30 chicos y marca la necesidad de los pibes de superarse cada día. “La idea nació con Mario Cozzolino (de indumentarias Knock) después de irme de Maipú. Hay una falencia increíble en Mendoza porque en la mayoría de los clubes no hay entrenador de arqueros, tanto en inferiores como en primera división. Ellos necesitan hacer un trabajo diferenciado del resto del equipo. Por eso decidimos abrir el centro de entrenamientos de arqueros”, comentó.
En el interior está poco desarrollado, comparado con Buenos Aires. “Acá somos dos o tres los que nos dedicamos a entrenar a los arqueros. Por ejemplo, si anda bien uno de inferiores y lo ve un veedor de un club de otra parte, el chico se va a probar. Le dicen que haga una toma baja, una balanza o un pasaje de piernas y no lo sabe hacer. Así el chico puede perder una oportunidad grandísima en su carrera”, aseguró.
Mientras más temprano se empiece con la especialización, mejor. “Desde chiquitos ellos absorben más lo que le enseñás. Es más fácil agarrarlo a los diez años que cuando ya está en primera. Los trabajos se dividen en dos partes: primero se empieza con aquellos que necesitan la coordinación, que son habitualmente los más chicos, y de a poco se pasan con los más grandes para ir trabajando otros aspectos”, expresó.
Los centros y los penales son situaciones que se trabajan para que no queden librados al azar. “Los centros son las falencias más habituales. Eso se tiene trabajar tirándole millones de centros. Esas salidas, se tienen que coordinar en conjunto con los defensores para que lo cubran. En primera también se estudian los delanteros que te pueden llegar a tocar como también los pateadores de penales. Como todo tiene su cuota de suerte, pero suma un puntito más si lo tenés en vista”, dijo Marroquín.
Ahora los arqueros tienen su escuela en Mendoza para seguir creciendo ante la falta de preparación en sus clubes. Un puesto que necesita una preparación especial.
Una más
Horarios de prácticas. Los entrenamientos se realizan de lunes a miércoles de 18.30 a 20.30, en unas canchas de sintético en Guaymallén y los interesados pueden ingresar en el perfil de Facebook Sergio Marroquín Centro de Arqueros.
Leonardo Torrico, de defensor a entrenador
Uno de los que encontró la veta en el entrenamiento de arqueros fue Leonardo Torrico. Toda su carrera futbolística la hizo como defensor, pero siempre ayudaba a su hermano Sebastián a entrenar en horario fuera del trabajo habitual.
Comenzó su nueva carrera tras un llamado de Sergio Carrizo para acompañar a Darío Ortiz en el cuerpo técnico, quien había asumido en Boca Unidos de Corrientes. Después tuvo un paso por Gimnasia con el Toti Arias, Defensa y Justicia con Diego Cocca, Barcelona de Ecuador y actualmente está en Huracán de Parque Patricios junto con Eduardo Domínguez.
“Siempre nos gustó entrenar con mis hermanos y perfeccionarnos en nuestros puestos. Ortiz me ofreció trabajar con ellos. No tenía mucha experiencia a nivel profesional, pero había aprendido mucho en mi época de jugador y con grandes profesionales, como José Luis Sallei, Gustavo Campagnuolo, entre otros”, dijo Torrico.
“Con Sebastián veíamos varios videos y en España encontré una escuela donde aprendí mucho de las técnicas que se utilizaban allá para implementarlas acá. El fútbol se fue perfeccionando y esta área creció mucho porque el trabajo del arquero es muy específico”, agregó.
“Es un puesto que lleva un trabajo mental muy importante y personalidad muy fuerte. Vivís siempre con el error porque si cometés uno no te salva nadie. Por ahí un jugador de campo se equivoca y lo salva el compañero”, contó sobre la preparación.
“A veces el físico-técnico no se trabaja con el grupo porque son actividades distintas y el arquero no corre lo mismo que un jugador de campo”, afirmó Torrico desde un lugar totalmente diferente que en su época de jugador.
Leonardo Torrico, de defensor a entrenador de arqueros, siempre ayudaba a su hermano Sebastián 


Fuente: Diario UNO Mendoza

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