Mendoza
Jueves 17 de Noviembre de 2016

Arriesga la perpetua el acusado de matar a la madre de sus 8 hijos

David Maravilla (38) fue detenido ayer. El viernes ultimó a Mariana Suárez (34). La fiscal Claudia Ríos le endilgará homicidio agravado por uso de arma de fuego y femicidio

David Maravilla Bruna (38), quien ultimó de un disparo a su pareja y madre de sus 8 hijos, Mariana Noemí Suárez (34), el viernes pasado, será imputado hoy por la fiscal de Homicidios Claudia Ríos Ortiz. Personal policial de esa división lo arrestó en el callejón Cejas de un asentamiento de El Algarrobal, alrededor de las 13. La casa estaba abandonada, sin puertas y los pesquisas irrumpieron y dieron con el hombre, quien no ofreció resistencia. El arma utilizada en el crimen –sería un pistolón– no fue encontrada.

Ahora Ríos Ortiz le endilga el delito de homicidio agravado por uso de arma de fuego y agravado por femicidio. Con estos severos cargos Maravilla –ya tiene en su haber otros antecedentes penales– arriesga la pena de prisión perpetua.

Hoy a las 9 será llevado al despacho de la fiscal en el Palacio Judicial, quien le impondrá los cargos que pesan en su contra y después lo remitirá al penal.

El hombre, quien dejó huérfanos a 8 chicos de entre 2 y 16 años (uno de ellos habría presenciado el crimen de su madre), era intensamente buscado desde el viernes por la noche cerca de las 20.30, después del alevoso crimen de su mujer en el asentamiento Democracia en Las Heras.

Las autoridades desde ese momento recibieron varias llamadas sobre el paradero. Hicieron allanamientos sin descuidar ningún dato que les llegaba pero no habían tenido resultados, hasta ayer al mediodía.

Una vida de sufrimiento
La víctima, Mariana Suárez, tuvo una historia de mucho sufrimiento y su vida no fue nada fácil al lado del hoy detenido.

De ello dieron testimonio a Diario UNO una sobrina de la víctima y también varios vecinos que estaban profundamente acongojados e indignados porque era usual que este hombre agrediera físicamente a Mariana.

Por lo que trascendió, ella nunca hizo la denuncia por temor a que atacara a los niños.

"Incluso cuando estaba embarazada le pegaba y otro tanto hacía con sus hijos, a los cuales los azotaba con alambres", dijo llorando la vecina que vive enfrente de la casa donde se consumó el crimen.

"Ella –por Mariana– trabajaba en la calle por orden de él para que le trajera plata para que así pudiera drogarse y chupar", relató una sobrina de la víctima.

La misma chica hizo referencia a la extrema violencia de Maravilla, "quien una vez le pegó un tiro en la pierna a un familiar".

Por su parte una vecina dijo: "Era muy normal que se agarraran a las piñas. Era moneda corriente escuchar gritos e incluso sentir cómo la fajaba".

Mariana formó pareja con quien finalmente fue su verdugo cuando apenas tenía 15 años y desde un primer momento supo de su violencia, incluso cuando estaba embarazada. "Y a pesar de este estado la hacía trabajar en le calle para conseguir dinero para sus gustos", remarcó.

Esa noche todos los vecinos ganaron las calles de tierra y sus ojos apuntaban a la casa precaria donde mataron a Mariana.

Algunos guardaron un profundo silencio, otros vociferaron contra una asistente social convocada por el estado calamitoso en que vivían tanto Mariana como los chicos. "Vino, miró y se fue como si nada pasara. Una vergüenza que no haya tomado acto de lo que sí estaba sucediendo y que era muy grave.
Esta muerte se pudo haber evitado", sentenció entre lágrimas. El viernes se vieron escenas muy fuertes cuando el cadáver de Mariana era retirado de la vivienda rumbo al forense.

Fuente: UNO Mza

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