País
Viernes 30 de Septiembre de 2016

Aseguran que "fantasmas" asustan en una Ciudad Judicial de Salta

Ocurre en la ciudad judicial de Tartagal, en esa provincia del Norte del País. Los testimonios que recogió un diario norteño.

Los temores azotan al personal de una ciudad judicial en Salta.

"No se manifiesta durante las horas del día pero cuando el personal que presta servicios en las diferentes dependencias del Poder Judicial y del Ministerio Público Fiscal va dejando desierto el lugar, comienzan a dar algunas señales que por lógica, generan el temor del grupo de guardias de seguridad privada que durante la noche custodian el Complejo de la Ciudad Judicial de Tartagal", asegura el diario El Tribuno de Salta.

El edificio es de cinco plantas y un subsuelo y ocupa prácticamente una manzana en la zona sudeste de la ciudad al costado de la ruta nacional N° 34. A partir de las primeras horas de la tarde -salvo alguna audiencia de juicio que se extienda más de la cuenta, lo que no sucede habitualmente- el complejo queda prácticamente vacío y en un silencio que deja escuchar presencias extrañas, detalla el portal del mismo diario.

Al caer la noche, según aseguran los efectivos de la seguridad privada (quienes pidieron la reserva de sus nombres por temor a las burlas o a sanciones) ocurren "episodios inexplicables".

Para no dar lugar a la fabulación, aportaron "material probatorio" de lo que relatan, acerca de la percepción de diferentes "manifestaciones sobrenaturales" según ellos.

Un guardia de seguridad consultado por ese medio reveló que "apenas se inauguró la ciudad judicial (marzo de 2015) fuimos asignados a la seguridad; en ese momento comenzamos a escuchar algunos ruidos extraños; pero más que ruidos se percibía otra cosa, una presencia. Era como que el ambiente se volvía diferente", dijo el guardia consultado por El Tribuno al referirse a una energía que comenzaba a invadir las distintas dependencias del inmenso edificio conforme cae la noche.

Otro trabajador de seguridad relató que "una vez estaba sentado después de hacer el recorrido y comencé a quedarme dormido en una silla. Sentí con toda claridad que alguien me daba un golpe muy fuerte en la parte posterior de la cabeza; cuando giré hacia atrás para mirar, porque pensé que era algún compañero haciéndome una broma, no había nadie. Desde entonces no me volví a dormir nunca más".

Los testimonios se multiplican y dan cuenta que el grupo de guardias de seguridad privada que custodian el edificio escuchan "ruidos, movimientos de muebles en las oficinas que están vacías y pasos que van y vienen por los pasillos cuando la ciudad judicial está vacía".

Como las manifestaciones no sobrepasan estos eventos, los guardias se acostumbraron porque, en definitiva, nunca sufrieron ningún daño ni susto de mayores proporciones.

La foto de una niña
La semana pasada sucedió algo impensado según lo relató uno de los guardias.

"Eran como las tres de la mañana y yo andaba recorriendo como todas las madrugadas. Entré a una de las oficinas y con mi teléfono celular tomé varias fotos de una dependencia que me llamó particularmente la atención porque es donde más ruidos se escucha, donde se percibe 'algo' que no sé muy bien qué es. No había nada extraño así que me retiré. Pero al otro día, cuando las bajé en mi computadora y me puse a mirar la secuencia de fotos que había tomado, la ví", confió el guardia de seguridad.

Al costado de una de las columnas, parada con las brazos pegados al cuerpo y al parecer con un vestido y una camperita, aparece la imagen un tanto difusa de una nena como de unos 5 años y cabello hasta los hombros. "Cuando vi la foto que yo mismo había tomado una noche atrás, reconozco que me corrió un frío por la espalda. No sé si será un efecto de la luz de mi celular o qué será. Pero la ví claramente y me dio un poco de temor, sobre todo porque justamente ahí hay como un aire más frío, es algo extraño que no puedo describir", refirió.

Fuente: El Tribuno de Salta.

Comentarios