Espectáculos
Lunes 02 de Febrero de 2015

Así se sentirá Grandinetti en la piel del Papa

El actor, que está filmando una coproducción argentino-española sobre la vida de Jorge Bergoglio, habla sobre la presión de encarnar al hombre más famoso del mundo.

Darío Grandinetti, quien protagoniza la cinta Francisco: el Padre Jorge, celebró poder interpretar a un Papa “coherente y capaz de intentar cambios históricos en la Iglesia”. La producción está en pleno rodaje, cuenta con la dirección de Beda Docampo Feijóo y recorre los momentos más emblemáticos en la vida del cura devenido en Sumo Pontífice. 

Durante el rodaje de algunas escenas en la Legislatura porteña, él dijo a la prensa: “Interpretar a un Papa tiene lo suyo, pero lo que más disfruto es hacer a éste que es nuestro y que está intentando hacer cosas que corresponden y que son coherentes con lo que dice”.

Basado en el best seller FranciscoVida y revolución, de la periodista argentino-italiana Elisabetta Pique, el filme escrito y dirigido por Docampo Feijóo se completa con las actuaciones de la española Silvia Abascal, Leonor Manso, Laura Novoa, Leticia Brédice, Carola Reyna, Jorge Marrale y Alejandro Awada. 

La película, que es una coproducción entre argentina y España, se rodará durante nueve semanas en Buenos Aires, y luego continuará en locaciones naturales de las ciudades de Madrid y Roma.

La escena que se rodó la semana pasada en la Ciudad de Buenos Aires es una de las más nodales y tensas de la biografía de Bergoglio. Se trata de un hecho de 1976, a poco de iniciarse la dictadura militar, cuando él era joven y se presenta en el despacho de Emilio Massera para pedirle la aparición con vida de dos curas desaparecidos.

“Esta escena transcurre en los ’70, cuando Bergoglio viene a hablar con Massera por segunda vez para preguntarle por dos jesuitas desaparecidos. Según sabemos, Bergoglio estuvo dos veces con Massera y una vez con Videla. Finalmente, los jesuitas aparecieron vivos”, apuntó Grandinetti. 

“A los tibios los vomita Dios”, le espeta Massera (interpretado por Pablo Britcha) a un Bergoglio que intenta explicarle que la única preocupación de los curas desaparecidos era “la pobreza”.

El espacio que emula el despacho oficial de Massera es el salón Montevideo de la Legislatura. La escena es sólo un recorte, tal vez crucial, de la historia de quien fue Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires. 

Teniendo en cuenta el libro de base para la historia que será llevada a la pantalla grande, el leitmotiv de la producción parece ser: “¿Cómo llegó un adolescente argentino, que descubrió su vocación de casualidad, a ser el Papa?”. 

Así, a lo largo de la historia, se mostrará al sacerdote en la dictadura, en su trabajo en las villas de emergencia, en su lucha contra la prostitución, el trabajo esclavo, la droga y la corrupción, hasta recalar en los entretelones del cónclave de 2013, donde este cura jesuita “del fin del mundo”, hijo de inmigrantes italianos, fue elegido Papa.

“Espero que la película resalte la coherencia de Francisco. Que se pueda ver al Papa en las actitudes de Bergoglio, que podamos entender por qué este Papa es Francisco”, señaló Grandinetti mientras pide que le sirvan un mate entre toma y toma. 

“En ese sentido –continuó– lo que sopesé al momento de aceptar el papel fue que se tratara de un proyecto serio, sin escatimar en nada para que salga  bien, porque además refiere al hombre más famoso del mundo”.

Fuente: Télam

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