Zona sur
Miércoles 12 de Agosto de 2015

Bajo una intensa lluvia los alvearenses festejaron el 101 aniversario del departamento

Los actos oficiales se redujeron y el festival artístico se trasladó a un predio cerrado. En su última celebración como intendente, Juan Carlos De Paolo habló de los logros y la deuda pendiente. No hubo presencia de autoridades provinciales.

Pasados por agua los alvearenses festejaron igual el comenzar a transitar por el camino que los conduce por un nuevo siglo de vida.
El 101 aniversario de General Alvear tuvo una reducción significativa en las actividades para este miércoles por la intensa lluvia que precipita sobre el departamento y otras que estaban previstas al aire libre cambiaron de locación para evitar la suspensión.
En ese panorama, los actos oficiales siguieron adelante con la presencia de un puñado de funcionarios encabezados por el intendente Juan Carlos De Paolo, reinas y algunos vecinos que se dieron cita. También fue de la partida el jefe comunal electo Walther Marcolini.  
En lo que fue su último aniversario como la autoridad máxima en el departamento, el intendente se despidió poniendo de relieve lo que consideró su gran deuda pendiente, la falta de rentabilidad de la producción primaria y la faz positiva en lo que hace a los avances conseguidos a lo largo de sus tres gestiones consecutivas.
“Es un nuevo tiempo que nos encuentra con dificultades pero también con deberes cumplidos”, inició la charla el intendente De Paolo.
En cuanto a asuntos pendientes, el cacique departamental sostuvo que “la deuda es con las economías regionales, hicimos peor no alcanzó” y espera que esa situación “se pueda revertir para que los productores puedan lograr la rentabilidad que les permita vivir mejor”.
Más allá de esa mancha, De Paolo resaltó que en su periodo al frente del municipio (desde 2003) Alvear ha crecido y uno ve el progreso cuando se camina la calle, eso me hace ser optimista”, dijo antes de hacer su discurso ante los asistentes al acto que tuvo lugar en el salón del concejo Deliberante.
Minutos antes, en el Tedeum celebrado en la parroquia Sagrado Corazón, monseñor Francisco Alarcón instó a imitar la perseverancia de los primeros habitantes de la Colonia Alvear.
“No podemos dejar de mirar nuestra historia y valorar el esfuerzo, la esperanza y confianza de las generaciones que trabajaron por esta tierra”, dijo el sacerdote que representó a la diócesis sureña por la ausencia de Eduardo María Taussig, obispo de San Rafael.
En la breve homilía, monseñor le habló sin vueltas a las autoridades para que se comprometan a trabajar para desterrar “las situaciones difíciles que apremian” a la comunidad como “la violencia y las adicciones en especial en los más jóvenes” y pidió expresamente “el compromiso de la familia que es la primera educadora”.
Para concluir el sermón, el padre Alarcón pidió que los alvearenses vivan “como verdaderos hermanos” porque ese “será el mejor aporte a nuestra patria que tanto lo necesita, ser una patria de hermanos.
Sin autoridades provinciales
A diferencia de lo que ocurrió en 2014 para la celebración del centenario que bajó el gobernador Francisco Pérez y gran parte de su gabinete, en el aniversario 101 de Alvear el frío de la provincia se hizo notar, ningún miembro del Ejecutivo mendocino viajó al departamento para participar de los actos oficiales.
Bajo techo
El mal tiempo reinante obligó a suspender actividades como el nutrido desfile que iba a poblar las calles de Alvear. En tanto el festival artístico previsto realizarse en la plaza Carlos María en el centro de la ciudad se trasladó al polideportivo cubierto.
Además de los números artísticos y el baile de la cueca del centenario, sobresalía la presentación de Markama que llegó a General Alvear para compartir sus 40 años con la música latinoamericana.   

Comentarios