País
Domingo 01 de Noviembre de 2015

Balotaje: Scioli hará campaña en solitario en Mendoza y Macri con sus aliados

Por Alejandro Gamero
gamero.alejandro@diariouno.net.ar

Después de la elección del domingo pasado, los argentinos en pleno llegan a un territorio desconocido, inexplorado, que la ciudadanía  pisa por primera vez como si de la luna se tratara: es el viaje al centro del planeta balotaje.
Este territorio también es un misterio para la clase política, que se adentra en una aventura inédita.
La expedición a la segunda vuelta electoral tiene apenas un antecedente, que se frustró, en 2003. Fue cuando el ex presidente Carlos Menem abandonó la elección 72 horas antes, a pesar de que había ganado en la primera vuelta por estrecho margen, con el 25%, sobre su rival, el entonces gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, quien había obtenido el 22%.
La dimisión de Menem convirtió  a Kirchner en presidente, “el presidente del 22%”, como se lo llamó con desdén apenas asumió y que iniciaría, sin que nadie lo sospechara, el período más largo en 100 años de un ala política en el poder (el kirchnerismo), sólo superado por la Generación del ’80, de Julio Roca y Domingo Sarmiento.
La aventura
Lanzados al desafío sin más remedio, el Frente para la Victoria (FPV) y Cambiemos partirán esta semana con sus respectivas expediciones políticas, capitaneadas por Daniel Scioli y Mauricio Macri, para adentrarse en el virgen y salvaje planeta balotaje. Un viaje rápido, corto y lleno de riesgos, donde no hay espacio para el relajo ni margen de error.
Debilidades y fortalezas
En Mendoza, las estrategias de ambos llegan condicionadas y beneficiadas por limitaciones y fortalezas.
Scioli transitará este rincón de Cuyo con una campaña solitaria y casi virtual, sin compañía local, la que no está bien vista por estos días porque aquí no son favoritos, mientras que Macri visitará personalmente el territorio conquistado por propios y aliados (vendría el miércoles 11), quienes en su nombre lo recorrerán las próximas dos semanas, llevando su palabra, su promesa, para que el 22 sea el elegido.
El desafío al que se enfrentan ambas expediciones es único y raro en la práctica del oficio porque la misión consiste en instalar a un elegido,  un solo candidato en apenas 20 días, cuando lo tradicional ha sido llegar al sillón presidencial impulsado por las filas nacionales propias y en primera vuelta.
No hay listas sábanas de cortesanos, boletas combinadas con pactos forzados, no existirán aliados ni personajes locales que traccionen o sean un trágico lastre. Una sola boleta, una sola categoría, un solo aspirante que tiene que estar a la vez en todos lados.
A su imagen y semejanza
Según los estrategas consultados, Scioli se valdrá sólo de su imagen, no vendrá a Mendoza y concentrará su figura a través de los medios de comunicación y de la folletería.
Lo hará además sin la militancia de los líderes locales, a los que les pedirán que guarden presencia, tras haber fracasado en siete elecciones consecutivas durante este año.
Tal cual dijera uno de los adalides locales, Jorge Giménez, cacique de San Martín: “Si yo tuviera que darle un consejo a Scioli, le diría que en Mendoza haga la campaña solo, que la recorra sin nosotros, porque no nos fue bien y no queremos que nuestra imagen le reste apoyo”. Y así será.
Publicidad y el reparto de la boleta del voto con el folleto con la propuesta será el contacto más directo que el mendocino tendrá con Scioli en esta parte final de la campaña. 
“Tenemos tiempo para dar una vuelta a la provincia. Repartiremos junto con el voto un folleto con las últimas propuestas de Scioli y el compromiso  con Mendoza”, aseguró un operador de la expedición. 
Scioli se concentrará en recorrer en persona la provincia de Buenos Aires y Córdoba, dos lugares adonde irá a buscar a los seguidores peronistas de Sergio Massa, que se cuentan por cientos de miles, desilusionados que quiere rescatar para que su regreso al seno partidario sea una fiesta que puedan celebrar la noche en que el oráculo revele el elegido. 
Van por más
La expedición de Cambiemos tiene previsto pasar con su líder, Mauricio Macri, por Mendoza. 
Además del soporte publicitario mediático, en la provincia apostarán fuerte, no sólo a la visita del que viene para ser elegido sino con los caudillos locales ganadores pidiendo personalmente el voto para el líder, metiéndose de lleno en la campaña.
Alfredo Cornejo, Julio Cobos, Laura Montero, los nuevos caciques de Guaymallén, Las Heras y Ciudad, Omar de Marchi, de Luján, los referentes locales del Partido Demócrata y muchos más usarán su buena estrella con el electorado para reclutar más acólitos y conseguir más votos para la causa.
La disputa del planeta balotaje ya está en marcha: es centímetro a centímetro y de final impredecible.

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