Policiales
Miércoles 29 de Julio de 2015

Batalla campal entre policías y vecinos por la detención de un hombre

Ocurrió esta mañana en Esquiú y Palau. Un hombre que iba a ser requisado le quitó el arma a un efectivo con ayuda de los vecinos, huyó saltando medianeras y efectuó disparos hasta que fue detenido. Vecinos atacaron a piedrazos a los uniformados, que respondieron con proyectiles antidisturbios. Fotos.

Una verdadera batalla campal se produjo este miércoles a media mañana en Palau y Esquiú, en barrio Martín Güemes, al lado de Villa Laredo, entre vecinos de la zona, que arrojaron piedras, y policías de Cuerpos Especiales, que respondieron con armas anti disturbios.
Como saldo de todo esto un hombre fue detenido y tres uniformados resultaron heridos por los piedrazos.
Todo comenzó cuando dos policías del UMAR pararon a dos hombres que iban en una motopara un control de rutina, pero lejos de someterse a la requisa huyeron rápidamente y uno de ellos fue interceptado en la esquina mencionada.
Al intentar detenerlo, el sospechoso forcejeó con los policías, a la vez que recibió la ayuda de vecinos del lugar, que “arrojaron elementos contundentes y puntapiés. Y en un momento lo tomaron de atrás al policía y así le lograron arrebatar el arma reglamentaria”, según relató el comisario Hugo Lucero.
Luego “arribó personal policial en apoyo y también fueron recibidos con piedrazos y otros elementos contundentes. Y el hombre, que había ingresado a una casa del lugar, comenzó a saltar medianeras y con ese arma al menos habría efectuado dos disparos hacia los policías”, añadió el jefe de la Distrital Sur.
Finalmente fue detenido en el interior de una casa de calle Esquiú, a media cuadra de la esquina con Palau, y se le secuestró el arma policial, que “a simple vista presentaba que se había trabado con un cartucho”.
La detención de este hombre y el ingreso a las viviendas de los policías enardeció aún más a los vecinos que en plena calle se enfrentaron con los efectivos en una verdadera batalla campal, especialmente mujeres que arrojaron piedras. También cayeron algunas de gran tamaño desde los patios de casas de ambas calles. Los efectivos respondieron con balas de goma para disuadir a los revoltosos.
El detenido fue llevado a la Comisaría 32 junto al arma y moto secuestradas, en tanto que el otro sospechoso huyó sin poder ser ubicado momentáneamente.
Además, tres policías resultaron lesionados por los piedrazos y uno de ellos también por la mordedura de un perro que soltó uno de los vecinos.
Lamentablemente estas agresiones a los policías se han vuelto algo común en barrios conflictivos, se lamentó el comisario Lucero.

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