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Domingo 21 de Febrero de 2016

Boca liquidó a Newell´s con un categórico 4-1

El equipo rojinegro se fue al descanso 3-0 abajo en un desarrollo diametralmente opuesto al exhibido ante Racing. En el complemento descontó Maxi Rodríguez, pero ya era tarde. 

Todo lo que sucede en Newell’s repercute en distintos ámbitos. Las desinteligencias dirigenciales que se hicieron más notorias en el último tiempo y la falta de conducción hacen que todo esté trastocado. Que haya desorden y una falta de orientación hacia dónde se quiere ir. Este cúmulo de cosas también repercute en lo futbolístico y anoche el equipo lo padeció sufriendo una goleada durísima frente a Boca por 4-1. Y casi al mismo tiempo que el equipo era golpeado, en el vestuario la dirigencia anunció que esperan la llegada de Diego Osella (que despertó una enérgica reacción de la dirigencia de Olimpo) como nuevo DT y con un estilo totalmente diferente al pregonado en los últimos años. Lo que ratifica la desorientación en la que se está inmerso. La de buscar un salvavidas como sea para frenar este andar tambaleante.

Encima, anoche a Newell’s lo golpearon en los primeros segundos y la estantería anímica se derrumbó como un castillo de naipes. Toda la energía que recaudó el miércoles con la goleada ante Racing sucumbió rápidamente.

Boca aprovechó ese mar de dudas en el que ingresó, lo atacó y siguió golpeando para impedir que se levantara. El gol de Bentancur fue letal para un leproso que venía a los tumbos en el torneo y con la salida de un técnico, aunque había asomado la cabeza el miércoles.

Quedó anestesiado el rojinegro. Sin respuestas ni reacción. Boca fue por más y rápidamente le dio otro golpe de gracia, esta vez con un tiro libre de Tevez (la gran figura de la noche en La Bombonera) que no tuvo respuestas de Unsain.

La noche pintaba negra para la Lepra y aquel xeneize ciclotímico de hace un par de fechas que había dejado en la cornisa a Arruabarrena encontró todos los espacios libres para atacarlo y golpearlo. Lo hizo a través de Silva (Insaurralde pareció cabecearla, pero no) para establecer el 3-0, que incluso parecía escaso.

El rojinegro había perdido para el complemento a Unsain por lesión y se le abrió la puerta para el debut a D’Angelo. Y apostó a cerrar filas, dar mayor lucha en el medio con el fin de no recibir más goles y apostar a la contra. Boca puso el freno de mano y cuidó las energías. Fue menos incisivo y por eso en una contra la Fiera descontó.

El partido se había caído. Parecía que el local estaba hecho. Newell’s no mostraba argumentos de ninguna índole como para llegar a Orion. Hasta que apareció el Apache otra vez para mostrar su talento, servirle el gol a Palacios para el 4-1 y despertar la sonrisa de Juan Román Riquelme, quien lo observaba desde el palco.

Newell’s se encuentra en etapa de transición mientras anuncia al nuevo DT. Había logrado días atrás calmar su estado de ánimo, pero anoche volvió a ser el de antes. Aquel conjunto apático al que le cuesta horrores conservar la línea. Y lo peor es que no logra aguantar el primer golpe. Se cae psicológicamente y a partir de ahí todo se le hace cuesta arriba. Cayó rendido ante un Boca que gateaba y con el Vasco cuestionado.

Una noche negra y una derrota más, la 3ª, la que mantiene a este Newell’s en una zona de incertidumbre de la que no puede salir. Y encima no hay una orientación hacia el camino para empezar a ser un equipo. Hoy está lejos de serlo o, al menos, parecerlo. ¿Podrá con Diego Osella como DT?

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