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Jueves 10 de Noviembre de 2011

Buddy y Pedro, los pingüinos gay que serán separados

Buddy y Pedro son dos pingüinos machos africanos del zoológico de Toronto que siempre han sido muy cercanos. Su conexión es profunda y prefieren estar juntos y cortejarse entre ellos que intentarlo con las hembras de su especie.

A pesar de esta historia de amor, Buddy y Pedro serán separados para aparearlos con las hembras así procear más ejemplares de estos pingüinos.

Pedro de 10 años y su amigo de 20 viven juntos desde que llegaron al zoológico de Toronto a comienzos de 2011, provenientes del Pittsburgh National Aviary.

Al llegar al zoológico entablaron una relación muy estrecha, convivencia que los cuidadores han observado, primero con curiosidad y después con preocupación.

Y es que los ejemplares africanos se cortejaban como normalmente ocurre entre pingüinos machos y hembras.

“Pensaban que ese afecto se lo profesarían a las hembras que esperaban ser fecundadas, pero no fue así”, señalaron cuidadores.

Los empleados empezaron a notar que aunque Buddy y Pedro nadan y juegan durante el día con los otros pingüinos, por la noche se van juntos a su nido.

También tienen otros comportamientos que muestran los animales cuando están en pareja, como tocarse, hacer ciertos sonidos, y defender su territorio.

De acuerdo con investigaciones de la Universidad Berkley en California, las aves son conocidas por tener relaciones con miembros del mismo sexo.

De hecho, este no es el primer romance entre pingüinos del mismo sexo que ha llamado la atención. En 2009, dos pingüinos machos del zoológico de Central Park en Nueva York incubaron un huevo juntos, y terminaron por criar juntos a la cría.

Pero, contrario a lo que sucedió en Nueva York, la pareja de Toronto no pasará de la fase de cortejo pues, de acuerdo con el plan se supervivencia del zoológico, Buddy y Pedro serán separados para que puedan llevar a cabo su destino biológico: crear más pingüinos africanos.

La decisión fue tomada porque Pedro y Buddy vivían, comían y dormían juntos sin mostrar ningún interés por las 'candidatas' previstas para reproducirse y aumentar la especie, de la que existen muy pocos ejemplares.

Los dos pingüinos machos se mimaban, además de comunicarse como lo hacen las parejas de su especie.

"Tenemos que hacer que los dos machos muestren interés hacia ellas", explicó Tom Mason, responsable del departamento de pájaros e invertebrados del zoológico canadiense.

De acuerdo con las últimas investigaciones se estima que el número de pingüinos africanos es de 60 mil, y que continúa decreciendo.

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