Policiales
Lunes 05 de Septiembre de 2011

Buscaban cuatreros y encontraron 175 kilos de explosivos

Eran de fabricación militar y estaban en la antigua mina La Liliana en Agua Escondida. La división de Explosivos de Mendoza los destruirá.  

La policía Rural alvarense se topó con un cargamento de explosivos mientras realizaba procedimientos para dar con animales robas y los cuatreros.

El extraño hallazgo fue a 12 kilómetros de Agua Escondida, en Malargüe, en la mina abandonada La Liliana.

El material era de fabricaciones militares y tiene al menos 20 años de antigüedad aunque el estado de conservación era óptimo; estaba dentro de una casilla en medio del campo y repartido en cajas de 25 kilos.

La división de Explosivos de Mendoza se hizo presente en el lugar y determinó que se trataba de gelamina. Presumen que podrían existir más polvorines ya que esa zona tuvo una intensa actividad minera.

La semana pasada la policía rural recibió un pedido de colaboración de La Ahumada (La Pampa) para rastrear en la zona, animales robados.

Después de varios procedimientos “pudimos aprehender a cuatro personas en total” y “cuando hacíamos los allanamientos para conseguir la mayor cantidad de elementos nos encontramos con este material que nos llamó mucho la atención”, detalló el oficial Alejandro Méndez a cargo de la subdelegación de policía Rural en Alvear.

Ante la duda, sacaron fotos y se contactaron con la división de explosivos para solicitar instrucciones.

Una vez que determinaron que se trataba de material altamente peligroso, se traslado al departamento una delegación desde Capital para ponerlo a resguardo.

El oficial principal Luis Donoso de la división explosivos informó que una pequeña porción del material iba a ser sometido a estudios y el resto directamente sería destruido.

En La Liliana o Leana como la nombran los lugareños, extraían plata y potasio y el dueño era un hombre de San Rafael que ha fallecido.

Lo usaban para jugar

En los pobladores de Agua Escondida, especialmente los de mayor edad, el hallazgo no causó ninguna sorpresa. Con los años se acostumbraron a encontrar este tipo de materiales abandonados.

Según confesó una efectivo de la Rural, la gente llegó a utilizar estos elementos como diversión.

“Algunos contaron que cuando eran niños lo tiraban al fuego y cuando explotaba era toda una sensación, o también que ponían un poco debajo de una piedra y lo hacían estallar para partir la roca en pedacitos; jugaban, eso es lo que hacían”, comentaron.

A la cárcel

Además de dar con los explosivos, la policía Rural también cerró el caso por abigeato que originó todo.

De los cuatro individuos que fueron detenidos, dos pasaron a la cárcel de San Rafael y los otros dos quedaron en libertad, momentáneamente, porque se esperaba la orden de detención emitida por las autoridades pampeanas.

En los procedimientos dieron con cueros de animales vacunos y serpientes entre otros.

“Es lo que quedó del contrabando”, dijo una fuente policial.
 

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