Zona sur
Martes 28 de Julio de 2015

Buscó a la madre por 20 años y está cerca de conocerla

Miriam viajó desde Buenos Aires a General Alvear para tratar de encontrar a la madre biológica. Conoció a una mujer que encaja con los datos que recolectó desde joven. Esperan por un ADN.

Por más de 20 años, Miriam Vicente (40) ha intentado develar cuáles fueron sus inicios y después de recorrer la mitad de su vida con un pasado que le es oscuro, por primera vez se encendió una luz de esperanza que podría ponerle punto final a su gran causa: encontrar a la madre biológica.
Miriam fue criada en Buenos Aires pero tiene raíz alvearense. Cuando apenas tenía horas de haber nacido fue dada en adopción a un matrimonio porteño y desde que cumplió 13 años, sin renegar de sus padres del corazón, ansía conocer a la mujer que la trajo a la vida.
Acompañada por su esposo Daniel, finalmente pudo viajar a General Alvear y en la última semana emprendió una intensa búsqueda que increíblemente podría dar frutos. Halló a una persona que encaja perfectamente con los pocos datos que pudo recolectar con el tiempo y sólo un estudio de ADN se interpone entre ese pasado borroso y la felicidad.
“La gente de Alvear es increíble, no conocía a nadie más que por Facebook pero en estos días que estuve acá me ayudaron mucho, una mujer me contactó y dijo que tenía una amiga que aseguraba que le habían sacado una hija, la conocí, estuvimos hablando y hay muchas coincidencias, la edad de ella, la época en que esa mujer tuvo a su hija entre otros detalles; ahora hay que esperar y tratar de hacer un estudio de ADN para sacarse la duda”, contó Miriam mientras se frotaba las manos o encendía un cigarrillo tratando de contener la ansiedad.
En 1974 sus padres adoptivos hicieron contacto con un alvearense y llegaron al departamento impulsados por un único deseo, adoptar un niño porque ellos no podían tener hijos.
“Lo único que sabían es que una chica de unos 15 o 16 años iba a tener un bebé y no lo podía criar, les dijeron si lo querían adoptar pero tenían que hacerse cargo de los gastos del parto. Cuando nació en la clínica de Videla los llamaron y una mujer jovencita les entregó el bebé por la ventanilla del auto, se dio media vuelta y fue sin decir nada”, contó.
Cuando era una adolescente, Miriam se enteró por casualidad que era adoptada y aunque en principio sus padres le escapaban a las explicaciones, a medida que fue creciendo le despejaron todas las dudas y comenzó a soñar en que algún día finalmente conocería a su mamá biológica.
“Durante años intenté venir a Alvear pero se hacía imposible, hace tres años me contacté con gente por Facebook y trataba de hacer lo que podía hasta que Daniel me dio la sorpresa, llegó un día a la casa y me dijo 'preparate que salimos para Mendoza', y nos vinimos”, relató.
La espera no fue en vano. Luego de estar una semana siguiendo pequeños indicios, charlar con cuanta persona podía aportarle el más mínimo dato, aparentemente dio con la mujer que podría ser su madre.
"Es una esperanza muy grande la que tengo pero todavía tenemos que esperar un poco. Vamos a averiguar cuánto sale hacer un estudio de ADN y si tengo que volver en 15 días acá voy a estar, sólo quiero saber de dónde vengo", afirmó Miriam con los ojos inundados por las lágrimas.
"No tengo nada que decir de mis padres pero quiero cerrar una etapa"
  Miriam Vicente vive en Urdampilleta, una localidad de 6.000 habitantes en el partido de Bolívar, provincia de Buenos Aires. Allí crió a sus cinco hijos y hoy en día también cuida de  sus padres adoptivos, de 84 y 83 años de edad.
Ponerle un rostro a esa mujer con la que sueña cada día, la que la dio a luz a es su gran meta, sin embargo el amor hacia quienes la criaron y le dieron una oportunidad en la vida no mermó un ápice.         
“La etapa de rebeldía cuando me enteré que era adoptada la tuve y es cierto que quiero conocer quién es mi madre biológica, pero de mis padres no tengo nada que decir. Ellos me criaron, me dieron todo y hoy que son mayores me toca cuidarlos a mí, devolverles ese amor que me brindaron, lo único que quiero es cerrar una etapa”, dijo.
La duda aún persiste y en cierto sentido se acrecienta, la mujer que Miriam conoció en Alvear podría ser la persona que tanto buscó, su madre biológica, sin embargo también existe la posibilidad de que sea una falsa alarma.
“Me muero de ganas por saber, no sé si es bueno o malo pero la necesidad está. Me imagino tener otra familia, pensar que al fin puedo tener hermanos y si no es, no será fácil pero no voy a parar hasta que al fin encuentre a mi mamá”, afirmó.
El dato
Un mal que se transmite genéticamente es uno de los indicios más fuertes que lleva a Miriam a pensar que la mujer que halló en Alvear es su madre biológica. Ambas tienen hijas que sufren el mismo problema de salud.
Por Gonzalo Villatoro

Comentarios