Política
Lunes 27 de Abril de 2015

Cada vez hay más aspirantes y estudiantes a las ingenierías en Mendoza

Desde hace unos años el crecimiento es sostenido, como reflejo de políticas publicas y económicas. Hay carreras donde los alumnos abandonan antes de graduarse al ser tentados por empresas.

“Trabajo 100% garantizado” podría ser un eslogan publicitario o de campaña electoral, aunque en realidad es la suerte con la que viven los estudiantes de ingeniería, que cada vez son más y aumentan paulatinamente en forma sostenida.
Esa tendencia creciente está apuntalada por políticas estatales y universitarias, y se refleja tanto en alumnos ingresantes como en aspirantes. 
Desde 2011 existe un marcado crecimiento de alumnos que ingresan a alguna de las cinco carreras para ingenieros que tiene la UTN Facultad Regional Mendoza.
En la UNCuyo ocurre algo similar. Se observa un pico de m atriculados durante este año 2015 y un ostensible aumento de aspirantes desde el 2008, es decir, alumnos que cursan el preuniversitario y rinden mal. De hecho, si se toman las tres carreras más buscadas –Civil, Industrial y Petrolera– se puede advertir un crecimiento exponencial de estudiantes que aspiran a entrar y un correlato en quienes lo hacen, desde hace más de un lustro. 
UNCuyo
De los datos comprendidos entre 2003 y 2015, y de una encuesta interna de la facultad de Ingeniería, realizada entre el 2010 y 2012, se desprende una serie de observaciones. 
La composición socioeconómica de los estudiantes no es la misma en todas las carreras. Esto se ve reflejado en el origen del colegio del cual proceden: públicos y privados. En algunas predominan los aspirantes e ingresantes de escuelas estatales, mientras en otras se invierte el orden. 
Esta formación previa repercute en los indicadores tanto del sistema de admisión como en los que describen el comportamiento de los estudiantes durante el desarrollo de las carreras, es decir, promedio, ritmo con el que progresan en los estudios u horas dedicadas a la vida universitaria. 
El oro negro
Un caso notable es el de Ingeniería en Petróleo en la UNCuyo. La mayor cantidad de alumnos que aspiran y que ingresan fueron educados en colegios públicos, a la inversa de lo que ocurre en la carrera de Industrial o Civil. De esto puede inferirse, en términos generales, que los que estudian Petrolera provienen de un entorno socioeconómico más rezagado, pero al mismo tiempo, son quienes una vez insertados en el mercado laboral más altos salarios perciben. 
A su vez, el comportamiento del alumnado en esta carrera es resiliente en la acepción más positiva del término. En primer año, son quienes más horas de estudio dedican y, sin embargo, peor promedio alcanzan y más materias recursan. En cambio, en Civil e Industrial sucede lo opuesto.
No obstante, en segundo año esa ecuación empieza a modificarse y al final de la carrera se invierte totalmente. 
Captación laboral
Uno de los elementos que atenta contra la graduación de los estudiantes es la tentación que ejercen las empresas para los estudiantes avanzados, fruto de la falta de profesionales que existe, pero que de a poco comienza a cubrirse.
A raíz de esto, se crearon múltiples políticas para resolver la situación. El Plan Estratégico de Formación de Ingenieros, emanado del Ministerio de Educación de la Nación, busca “incrementar la cantidad de graduados en ingeniería en el 50% en 2016, y el 100% en 2021”. 
“En 2003 se recibía 1 ingeniero cada 8.000 habitantes, para 2009 ya había 1 cada 6.700 y hoy existe 1 cada 4.000 y la meta es llegar a 1 cada 2.000, como tienen Alemania o Francia.
Como aliciente medular para conquistar esas cifras, fue lanzado el proyecto Delta G, que “impulsa la graduación de estudiantes de Ingenierías y Agronomía en el término de un año, mediante el estímulo de $25.000. Es para aquellos que por estar insertos en el mercado laboral, han discontinuado el cursado de su carrera, o bien ya no cursan, pero deben rendir un cierto número de materias y realizar su trabajo final de grado”.
Las Becas del Bicentenario, diseñadas para estudiantes de ciencias duras, son otro estímulo que otorga un monto anual que va de los $12.960 para los estudiantes de primer año de carreras de grado, hasta los $31.104 para los de quinto.
Por Julián Vinacour
vinacour.julian@diariouno.net.ar
 

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