Policiales
Miércoles 30 de Noviembre de 2011

Cada vez más complicados los policías de Bowen por encubrimiento

La investigación judicial los deja cade vez más al descubierto. Como se anticipó, fue trasladado el comisario Ciardulo y el subcomsario Palomo junto a 8 efectivos más que cumplían tareas en la seccional 46. Castillo sique detenido. 

El comisario Daniel Ciardulo y su segundo, el subcomisario Raúl Palomo fueron removidos de la comisaría 46 de Bowen junto a otros 9 miembros de la fuerza luego de conocerse la farsa que se montó para deslindar de responsabilidades a Dan Castillo, el auxiliar que el lunes por la madrugada atropelló y dejó tirado en la ruta a un adolescente de 17 años.

Carlos Siri, que estaba a cargo de la comisaría 60 en Las Paredes (San Rafael) es el nuevo jefe de la seccional.

“Conforme a la orden ministerial Ciardulo fue relevado por Siri y las sanciones que les puedan caber a los policías por su accionar están sujetas a la investigación judicial y la administrativa porque también tomo intervención la Inspección General de seguridad”, resumió el comisario Raúl Facello, jefe de la distrital sur.

En cuanto a Castillo, el fiscal de instrucción le denegó la excarcelación y continuará detenido por lesiones culposas graves. Fue trasladado a San Rafael y permanece alojado en los calabozos de la división investigaciones de esa localidad.

En la comunidad también hay ecos del caso y en la red social faceboock se está convocando a una marcha para este viernes a la tarde en Alvear para reclamar justicia y castigo a todos los implicados.

En este sentido, Rosa, la mamá de Roberto Iglesias pidió calma y oraciones. En declaraciones a una radio local (Fm Viñas) la mujer dijo que “no quiero agresiones ni manifestaciones violentas, los que me quieren que recen y dejen que actúe la justicia”. Además confirmó que su hijo “llegó en coma y sigue grave pero tengo fe de que va a salir, es un joven sano, tengo mucha fe en que se va a recuperar”, comentó.

Los movimientos

Como se había anticipado, el ministro de Seguridad Carlos Aranda descabezó la seccional y removió a varios agentes.

El comisario Ciardulo pasó a la comisaría 35 de Guaymallén y el subcomisario Palomo, a la seccional 60 en Las Paredes.

Junto a los oficiales también se dispuso el traslado de otros 8 efectivos que cumplían funciones en el distrito de Bowen.

En la movida también cayó el subcomisario Darío Olivares. El segundo de la comisaría 14 de ciudad, no tuvo participación en los ilícitos que se investigan pero pagó por los platos rotos como integrante de la cadena de mando que fue birlada por los encubridores. Fue trasladado a la seccional 38 en San Rafael.

Acción ejemplificadora

En la distrital y el ministerio aun no pasan el mal trago y los traslados son la primera de una serie de acciones drásticas que pretenden poner como ejemplo al resto de la fuerza.

Por lo bajo, sostienen que “no hubo defectos operativos” sino una serie de “mentiras” que se montaron en derredor del accidente.

Desde la fiscalía se trabaja en una batería de medidas que comenzó con el secuestro de los celulares y prosiguió con el cruce de las comunicaciones.

Según fuentes vinculadas al caso, hubo un mensaje de texto de Castillo dando aviso al oficial de guardia sobre la situación. El uniformado iba con un acompañante y no abandonó el lugar del hecho hasta que se decidió tapar todo.

“Si lo sabía el oficial de guardia se sabía más arriba”, confió una fuente vinculada a la investigación.

Comentarios