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Domingo 11 de Diciembre de 2011

Casas con crédito estatal

La idea del nuevo ministro de Agroindustria y Tecnología es inyectar dinero al Fondo para la Transformación, que a su vez ofrecerá préstamos por fuera de la acción que realiza el IPV Reparto. El plan de José Luis Álvarez para los próximos cuatro años.

Sara González
sgonzalez@diariouno.net.ar

José Luis Álvarez más que militante es un técnico. Práctico y frontal. Conoció la realidad productiva de la provincia desde las bases, en Irrigación. Pasó por algunos municipios y trabajó para el Fondo Vitivinícola. Esta es la definición abreviada del nuevo ministro de Agroindustria y Tecnología que reemplazó a Raúl Mercau.

Es sanrafaelino y contador público nacional de profesión. Su padre fue periodista y su madre es ama de casa. “Por lo obstinado”, según él, le dicen El Gallego. Tiene 48 años (“no 44 como me pusieron el otro día, aclaro, porque me gastaron por sacarme años”).

Hasta ahora era titular del Fondo de la Transformación y el Crecimiento, organismo que seguirá bajo su órbita y que, por decisión política del gobernador Francisco Pérez, será protagonista como herramienta de financiamiento estatal.

Apenas empieza a hablar de los que serán sus proyectos avanza tajante: “Acá lo que hay que hacer es cambiar la matriz productiva. Hay que apuntar para que en 8 años existan otras fuentes de desarrollo. Con lo mismo, no vamos a poder seguir manteniendo el ritmo de crecimiento de nuestra población.

– ¿Y hacia dónde debería crecer la matriz productiva?
–Tenemos una gran ventaja que es la cordillera. Tenemos que ser una capital logística que ofrezca mejores servicios.

–Para eso tenemos que consolidar nuestra posición en el eje del Mercosur.
–Sí, pero no tememos que competir con otros pasos, sino complementarnos. Nosotros tenemos la gran ventaja de que los mejores puertos de Chile están a la altura nuestra.

–¿Cree que con eso alcanza?
–No, pero es una ventaja estructural a aprovechar. No queremos ser sólo un pueblo rutero. Tenemos que ser un polo logístico de desarrollo. Además, hay que ver como una oportunidad la crisis internacional. El mundo tiene necesidades que nosotros, Latinoamérica como bloque, podemos cubrir. Debemos atraer inversiones que ahora no se van a desarrollar en el Primer Mundo en crisis.

–¿No es demasiado optimista pensar que el capital ocioso del Primer Mundo va a estar interesado en instalarse en América Latina? Finalmente ¿a quién le venderíamos la producción?.
–A China o India, por ejemplo. Malasia, Indonesia, Corea. Va haber posibilidades porque el mundo va a crecer menos, pero va a crecer. Por la misma razón podemos salir a buscar financiamiento internacional para poder hacer viviendas.

– Eso es lo mismo que propuso Luis Rosales (el candidato del PD) en la campaña.
–Sí, pero nosotros lo dijimos antes.

–¿Cuál es la idea?
–Nuestra idea es sumar $1.000 millones más al Fondo de la Transformación para sumarlos a los $600 millones que dispone para todos los demás créditos. Con $1.000 millones podríamos dar alrededor de 5.000 créditos de unos $200.000 para comprar terrenos o construir gran parte de una vivienda. Serían líneas con tasas de interés muy bajas, más bajas aún que las de la banca pública.

–¿Para esto es necesario cambiar la ley que da creación al Fondo?
–Sí, requiere de una modificación de la Legislatura. No creo que haya objeción política porque todos saben que es una necesidad.

–¿Es una de las leyes que primero va a mandar?
–Lo hará el gobernador Paco Pérez.

–¿De dónde saldrán los recursos? ¿Piensa en Anses?
–Podrían ser nacionales, internacionales, de donde se pueda, al mejor precio posible.

–¿Qué otros sectores productivos tendrían que desarrollarse?
–Le doy un dato. En Mendoza se produce sólo el 20% de los pollos que se consumen. Es lamentable. Y lo mismo pasa con la carne de cerdo. El cerdo que se come acá viene de Chile o de Brasil. Los supermercados no tienen dónde comprar. Un pollo sale lo mismo en Buenos Aires que acá. Pero para llegar acá hace 1.300 kilómetros porque viene de la Mesopotamia. Eso significa mucho más costo. Además, si se fomenta la crianza se arma toda una cadena de valor porque tendría que haber productores de comida para pollo. Hay que empezar a producir todo este tipo de productos que consumimos acá, y después empezar a exportar lo que sobra. Esto es cambiar la matriz productiva. Y por qué no, autopartes, motos; si ya tenemos una fábrica que hace motores para Pauny, por qué no empezar a profundizar ese modelo.


Oficinas comerciales
“Una forma de buscar alternativas para conseguir mercados en el exterior surgió de una reunión que tuvimos con quien va a seguir al frente del Banco Central de la República Argentina, el mendocino Juan Carlos Fávegra”, contó Álvarez cuando la charla derivó en un tema insolayable: cómo mejorar las exportaciones.

“El Banco Nación es agente financiero de Mendoza y le pedimos ocupar las oficinas que tiene en sus 14 sucursales en el exterior para instalar una oficina de comercio exterior. De esta manera Mendoza podría tener una puerta abierta en lugares como Nueva York, Madrid, China o Roma sin mayores costos. Además para mejorar nuestra llegada al mundo tenemos que negociar como bloque y vincularnos con las otras provincias.

–¿Pero cómo se hace si con las provincias con las que tenemos afinidad productiva estamos enfrentados por la promoción industrial?
–Lo de la promoción está solucionado.

–No, no está solucionado está estancado.
–Está solucionado desde el punto de vista político.

–¿Se ha firmado un nuevo decreto con el acuerdo de todas las partes?
–Hay que equilibrar las situaciones. Lo que queremos es que las mismas empresas tengan los mismos beneficios en cualquier provincia.

–Le insisto: hasta ahora no se llegó a ningún acuerdo.
–Bueno nos tiene que dar una oportunidad. Es muy difícil.

–Boudou prometió la solución, se fue y no solucionó el tema.
–Se va a solucionar. Pero nosotros hemos perdido más plata por haber firmado una coparticipación que no deberíamos haber firmado.

–El nuevo gobernador habló de profundizar la eliminación de la tasa cero para más sectores productivos. ¿Qué posición tiene?
–Creo que todos tienen que empezar a aportar a la provincia. Porque si exigimos mejores escuelas, mejores caminos y no contribuimos, no sirve de nada.

–¿Hay que eliminar la tasa cero?
–Hay situaciones de excepción que hay que contemplar, como al que le cae piedra. Creo que todos pueden pagar un poco, porque está probado que el único que derrama es el Estado: las empresas cada vez construyen paredes más altas para que la forma de derrame sea más alta.

–El sistema de lucha antigranizo sigue teniendo muchas fallas ¿cómo piensa mejorarlo?
–Hay que tratar de complementar mejor todas las alternativas, el seguro, los aviones y la tela antigranizo. Por sí solas las tres tienen deficiencias pero en forma global son más efectivas.

–¿Está de acuerdo en la forma en que se está midiendo la inflación en Mendoza? ¿Haría algún cambio?
–A mí me interesa el índice de empleo, el de productividad, el índice de atracción de inversiones y el índice de riqueza de la provincia.

–¿Y el índice de inflación? A lo mejor a usted no le interesa pero a los electores sí.
–Yo no digo si interesa o no, pero estamos en una época de gran crecimiento, hemos pasado épocas en las que no había trabajo o había hiperinflación. Yo creo que hoy estamos en el mejor de los mundos.

El recorrido laboral del elegido
José Luis Álvarez, quien adquirió visibilidad política desde que fue convocado por Celso Jaque para hacerse cargo del Fondo para la Transformación y el Crecimiento, empezó a trabajar siendo aún estudiante en el Rectorado de la UNCuyo, en la época en que estaba al frente de la institución Armando Bertranou.

Hasta que fue adolescente vivió en San Rafael. Cuando su padre José Luis Álvarez Martínez se quedó sin su trabajo de periodista en Canal 6, tras el golpe de Estado de 1976, la familia se mudó a San Juan.

Allí terminó la secundaria. Luego, cuando decidió estudiar para contador, volvió a Mendoza. Al poco tiempo falleció su papá y fue entonces que ingresó al mundo laboral.

Ya recibido entró al Departamento General de Irrigación. Desde ese organismo comenzó a recorrer la provincia y a familiarizarse con las actividades económicas.

Durante el gobierno de Arturo Lafalla fue director de Administración y más tarde participó en áreas contables de algunos municipios.

También estuvo durante un tiempo en Buenos Aires en el Instituto Nacional de Asociativismo y Cooperativas, un organismo público que regula a todas las entidades del rubro del país.

A su vuelta a Mendoza se integró a la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas y luego al Fondo Vitivinícola de Mendoza donde era el asesor contable. Desde allí pasó al Fondo para la Transformación primero como subdirector y finalmente como director.

Álvarez se casó con Adriana Tuma, quien es médica y con quien tiene tres hijos: Luisina, de 16 años; Joaquín, de 15, y Carla, de 8.

“El agua es mi gran pasión”
“El agua es mi gran pasión”, confiesa José Luis Álvarez. Cuando yo entré a Irrigación recién recibido de contador y vi la forma de distribución del agua en Mendoza, me di cuenta de que todo es posible. Cuando ves que cada gotita que sale de la cordillera, tiene destino y que a las 2 de la mañana te toca a vos y que a las 2.15 cerrás la compuerta y le toca a tu vecino, ¿cómo no te vas a enamorar de eso?”.

“A Mendoza hay que conocerla desde el aire porque ves todo seco alrededor y esa manchita verde es todo lo que se logra gracias a al uso del agua. Ahí empezás a valorar lo que tenés y decís, ésta es la posta. Lamentablemente, con el tiempo se ha perdido respeto por la importancia del agua. Pero no obstante tenemos una Ley de Aguas muy buena. Uno mira una foto de hace 120 años cuando se creó la Ley de Aguas y la comparás con la actual y ves dos oasis totalmente distintos porque Mendoza creció muchísimo”.

“Pero al ver una foto distinta tenemos que hacer cosas para que esa foto siga funcionando, hay que apuntar a mejorar el uso eficiente del agua”, concluyó.

 

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