San Rafael
Domingo 15 de Mayo de 2016

Caso Videla: avances con el secuestro de una moto

Investigación. El rodado fue hallado durante un allanamiento a una casa en Pueblo Diamante y será sometido a pericias. Por ahora no hay detenidos

La Unidad Investigativa secuestró el viernes una moto en una casa en Pueblo Diamante tras un allanamiento ordenado por el titular del Segundo Juzgado de Instrucción, Pablo Peñasco, que instruye en la causa que investiga el homicidio de Enrique Alfredo Videla.
El rodado será sometido a pericias para determinar su origen y si pudo haber participado en el cruento crimen sucedido el 5 de mayo en Mitre al 1800 cuando un motociclista baleó en la cabeza a Videla.
En el operativo no se pudo encontrar al titular de la moto, que se presentó el sábado por la mañana en la sede de Investigaciones, para explicar que estaba trabajando. Sin embargo el magistrado ordenó que se retuviera la moto hasta que se le realicen las pericias de rigor.
Esta medida se suma a la investigación del hecho, aunque por ahora los  pesquisas prefieren ser cautos en la línea de la investigación propuesta por el magistrado.
Hay dos testigos claves para tratar de identificar al asesino que llevaba su cara descubierta. Uno de ellos es un albañil que trabajaba en una obra ubicada sobre calle Formosa y el otro un agente de la unidad de Narcocriminalidad que volvía de su trabajo y se encontró de sorpresa con el hecho. Este policía efectuó ese mediodía dos disparos al aire pero no logró detener al homicida.
Mientras avanza en la investigación del hecho, el juez Pablo Peñasco tendría expectativas de que se presente algún otro testigo que pueda aportar más datos porque después del disparo  el motociclista huyó por calle Formosa hacia el sur y recorrió varias cuadras con su cara al descubierto.
Por ahora se ignoran las causas del ataque aunque hay algunas hipótesis relacionadas con un ajuste de cuentas o un problema personal que tuvo la víctima con el agresor.
Si bien es importante conocer el porqué del ataque, la investigación está centrada en ubicar al posible autor del hecho y en hallar algún otro testigo que pueda aportar datos para su identificación.
Muerte y donación de órganos
El joven baleado en la cabeza no pudo recuperarse y falleció el miércoles 11 producto de las graves heridas sufridas que le provocaron la muerte cerebral. Su madre viajó desde Buenos Aires y  junto al papá autorizaron la donación de los órganos que se llevó a cabo luego de la ablación realizada en el hospital Schestakow.
En este escenario, las últimas horas de Videla, antes del brutal ataque, estuvieron relacionadas con un sacerdote del Oratorio Don Bosco con el que mantuvo una charla. Después el religioso le prestó dinero para que comprara comida en una rotisería cercana al lugar donde fue atacado por el motociclista.
Poco se sabe de las amistades de Videla porque su círculo íntimo era muy reducido. El joven, oriundo de Buenos Aires, vivía de la changa como “trapito” y no tenía residencia fija ya que tuvo algunos conflictos con su papá.

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