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Jueves 08 de Enero de 2015

Catalunya está que arde con el Barsa

Bartomeu convocó a elecciones anticipadas, Luis Enrique dio una conferencia de prensa y Messi se reunió con los capitanes.

Barcelona está que arde. El entrenador Luis Enrique dio su primera conferencia después de que estallara el conflicto que hasta ahora sólo se llevó puestos al director deportivo Andoni Zubizarreta y a su colaborador estrecho, el mítico capitán Carles Puyol, en el cierre de una jornada furiosa que arrancó con la reunión de Messi y los capitanes y terminó con la confirmación de convocatoria a elecciones del presidente Josep María Bartomeu, cuya conducción ya tiene fecha de vencimiento.

Referentes del plantel estuvieron con Lionel Messi para conversar sobre la insatisfacción del crack con Luis Enrique, buscando evitar que la disputa socave los intereses deportivos, que traducidos a las necesidades del club catalán sólo llegarían a buen puerto con la obtención de al menos un título importante.

Luis Enrique está actualmente en el foco de la tormenta y su futuro podría depender de si es capaz de limar las asperezas con la figura rosarina.

Xavi y otros jugadores influyentes se juntaron con Messi antes del entrenamiento con el objetivo de calmar las aguas.

En tanto, el entrenador quiso bajar las tensiones y en rueda de prensa dijo que se sentía apoyado por el club y por los jugadores, y que tiene la misma relación con el plantel que al principio de temporada, e incluso mejor.

"Me siento respaldado por el club y los jugadores. Sigo trabajando con la misma profesionalidad. No estoy aquí para desmentir noticias", afirmó Luis Enrique.

"No me afecta lo que se pueda decir, ya que la información es deteriorada o malintencionada", agregó.

Pero la crisis que se desató en las últimas horas fue una gran sorpresa teniendo en cuenta el fuerte carácter de Luis Enrique y la manera en que Messi, como jugador más influyente del club, recibe ciertos privilegios.

El ex entrenador Pep Guardiola, por ejemplo, se resignó a permitir que Messi jugara prácticamente todos los partidos tras enfrentar la ira de Leo cuando intentó que descansara.

Se cree que Messi podría estar disgustado con el estilo de Luis Enrique y sus tácticas durante esta temporada, aunque nadie se anima a confirmarlo.

No obstante, el conflicto de Messi con Luis Enrique empeoró después de que el viernes supuestamente casi llegaran a las manos durante un entrenamiento. El fin de semana, el jugador se molestó por haber sido excluido del once inicial ante Real Sociedad.

"No doy información de cosas del vestuario. Hay tantas cosas e informaciones negativas que no voy a confirmar ni a desmentir", dijo el entrenador al ser consultado por el supuesto enfrentamiento.

Leo había vuelto el viernes de su descanso argentino y el entrenador consideró que no estaba preparado para jugar un partido que encima Barcelona terminó perdiendo 1-0. Tras el encuentro, se habría producido otra acalorada discusión entre ambos.

El lunes, Messi no se presentó a un entrenamiento a puertas abiertas y tampoco acudió a una tradicional visita que realiza el club a niños enfermos de un hospital. El mismo día empezó a seguir a Chelsea en la red social Instagram, provocando una serie de rumores sobre un futuro incierto.

"Messi es el mejor del mundo. Lo dije tantas veces que no tiene sentido seguir repitiéndolo", sostuvo el DT.

Antes de la convocatoria a elecciones, el presidente Bartomeu respaldó a Luis Enrique al decir que "tiene un proyecto en marcha", y destacó que Messi es el "líder" del equipo.

"Es la persona adecuada. Su futuro no depende de lo que ocurra en los dos próximos partidos", sostuvo Bartomeu sobre el entrenador en la rueda de prensa en la que anunció elecciones anticipadas para fin de la temporada.

El dirigente también alabó al astro argentino: "Messi ejerce el liderazgo en el plantel, pero no decide los caminos del club", señaló. "Estamos muy tranquilos con él. Messi es feliz en el Barsa y lo demuestra en la cancha".

Y encima se vienen dos partidos seguidos en el Camp Nou

Como si la coyuntura institucional no fuera suficiente, el calendario, impiadoso, marca que Barcelona tendrá que enfrentar esta tarde a Elche por la Copa del Rey como local en la ida de los octavos de final y que el domingo deberá recibir a Atlético Madrid por la liga.
Es de imaginar que un resultado negativo el domingo podría hacer tambalear más las estructuras que por ahora alcanzan a sostener en su cargo de manera endeble al entrenador.
Ni hablar si a Elche se le ocurre dar un batacazo hoy. Es tan improbable que ello suceda como seguro que dispararía prácticamente la salida del entrenador.
Pero las diferencias son tan grandes en el fútbol español que cuesta muchísimo imaginar semejante resultado y menos aún en Catalunya.
Es de imaginar que Luis Enrique no dio ni las mínima pista ayer sobre la conformación titular para el choque de hoy en el Camp Nou, aunque apenas se conozca la alineación titular se podrá advertir que las presiones llegaron para quedarse al borde del campo de juego.

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