San Rafael
Lunes 13 de Abril de 2015

Causas penales locales “duermen” en la Corte

Se trata de casos con sentencia de las cámaras del crimen de San Rafael que han sido apelados ante el máximo tribunal de la provincia. La más antigua es de 2010, pero otras esperan hace dos, tres y cuatro años. De 2014 hay trece casos.

José Luis Salas
unosanrafael2012@gmail.com
“La justicia lenta no es justicia”, reza el refrán popular. En ese sentido, en la Suprema Corte de Justicia de Mendoza hay causas penales sobre hechos juzgados en los tribunales sanrafaelinos que “duermen” a la espera de una decisión final hace tres, cuatro y hasta cinco años.
Se trata de causas que han pasado por las dos cámaras del crimen locales y cuyas decisiones han sido cuestionadas por alguna de las partes (el defensor de acusado, el fiscal o el representante legal de la víctima).
El problema es que el máximo tribunal no siempre se mueve con la velocidad que se requiere para resolver una apelación y termina demorando más que el tiempo que llevó instruir la causa y hacer el juicio.
En general en San Rafael los delitos graves o los que hacen a la inseguridad, como homicidio, asaltos y robos, llegan a debate oral en un lapso que va de los seis meses a un año; a pesar de que cada uno de los tres jueces de instrucción locales tienen que lidiar con un promedio de 10 mil causas, situación reflejada por UNO de San Rafael en su edición impresa del 10 de agosto de 2014.
En los casos donde hay personas detenidas, las cámaras del crimen tienen establecido un plazo máximo de seis meses desde que le ingresa una causa para hacer el debate oral. En cambio la Corte provincial no tiene plazo para resolver.
Efectos
Como en ningún ámbito falta el humor, en los pasillos tribunalicios circulan algunos apodos a la Corte: “playa de estacionamiento”, porque se estacionan las causas; otro es “el velorio”, según algunos abogados.
Pero más allá de los chascarrillos, es fundamental la rápida resolución, tanto para las personas acusadas como para la víctima.
En ese marco, la causa local más antigua que espera en la Corte es de 2010. Después le siguen dos apelaciones pendientes de 2011, igual número de 2012, cuatro de 2013 y trece de 2014; más tres que ingresaron en febrero y marzo de 2015.
La causa que está desde 2010 es por una defraudación en la que se debe decidir si al acusado se le hace un juicio común o se le suspende a cambio de tareas comunitarias.
Una particularidad se dio en un caso de abuso sexual de 2011, que fue apelado por el entonces defensor oficial Julio Bittar. Transcurrió tanto tiempo sin resolverse que este abogado pasó al otro lado del mostrador: ahora es juez de la Primera Cámara del Crimen.
También está pendiente la apelación que hicieron los abogados de Jonathan Cruz, condenado a tres años de prisión por la muerte a golpes de Diego Mendieta. Hasta que no se resuelva, la pena no se aplica y Cruz permanece en libertad.
Casos resonantes
Entre los trece casos apelados en 2014 ante la Corte, se encuentra el del bailarín Sergio Sosa, condenado por la feroz golpiza a Laura Girala.
También se debe resolver si se hace un nuevo juicio por el asesinato de Nélida Villar (fue absuelto Abel Vázquez y ahora es investigada su esposa). Además, hay apelaciones pendientes de los defensores de los condenados por los homicidios de Luis Zobarzo (el anciano muerto a golpes) y Maribel Marcuzzi (la embarazada degollada), ambas víctimas de Malargüe.

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