San Rafael
Lunes 06 de Julio de 2015

Cientos de fieles se acercaron para venerar la reliquia de San Juan Pablo II

El relicario con la sangre no coagulada del santo llegó a la Argentina e hizo escala en la diócesis del Sur mendocino. 

Las palabra eran insuficientes para describir lo que ocurría, solamente el rostro de los fieles podía reflejar como ardía el corazón y se inflaba el alma de gozo cuando estaban parados frente a las reliquias de un santo que es venerado por todos y en vida fue amado por el mundo entero: San Juan Pablo II.
El relicario con la sangre no coagulada del santo llegó al Sur mendocino y cientos de feligreses devotos abarrotaron la catedral San Rafael Arcángel en San Rafael y la parroquia Sagrado Corazón de Jesús en General Alvear para venerarlo.
“Llegamos a esta diócesis porque Dios los quiso, en realidad teníamos que venir a Argentina pero no teníamos un lugar confirmado, justo apareció un pedido de un sacerdote y es así como llegamos y ha sido muy impresionante ver a tanta gente que llegó a derramar lágrimas, que vino a agradecer y a pedir por las familias, porque ese fue el gran legado que nos dejó Juan Pablo II de su pontificado”, dijo la hermana Adela Galindo de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María que tienen la misión de custodiar la única reliquia que peregrina por el mundo con la sangre incorrupta del santo. Las otras cuatro que existen están en iglesias, tres en Polonia y una en España.         
Precisamente la diócesis del Sur mendocino será la única escala que haga en Argentina la reliquia peregrina, la próxima parada es Paraguay.
“Es imposible decir algo, es una emoción tan grande pero no se puede describir, ver la sangre que está líquida, como si recién la hubieran extraído es un verdadero milagro”, dijo Gisela que salía junto a su madre luego de haber estado una hora haciendo cola hasta llegar al relicario.
Cerca de las 22.30 las puertas de la iglesia alvearense se habían cerrado pero los fieles aún continuaban dentro tratando de acercarse hasta la reliquia santa porque ese segundo en el que se arrodillaban y besaban la cápsula con la sangre era suficiente para elevar el alma y también arrancarle a San Juan Pablo II una petición.
“Tener a un santo que además es de nuestra época, es algo hermoso”, dijo emocionada una mujer mientras abandonaba la nave para ir a la casa.   
Este lunes la peregrinación continúa en la iglesia Nuestra Señora del Rosario en Malargüe. 

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