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Sábado 01 de Agosto de 2015

Cientos de fieles se congregan en San Luis donde aseguran que una Virgen llora

Cientos de fieles se dan cita en las últimas horas en la parroquia Nuestra Señora de la Merced de Villa Mercedes, San Luis, para rezarle o simplemente mirar con curiosidad a la escultura de una Virgen que, según aseguran los creyentes, llora.
Según contaron lugareños a medios locales, los fieles descubrieron que la imagen de Nuestra Señora de los Dolores tiene una lágrima en su mejilla, algo que antes, dicen, no existía. El párroco de la Iglesia, Ignacio Daminato, dijo no cree que esto pueda ocurrir y sostiene que la escultura ya debe haber sido diseñada con la lágrima. Sin embargo, los fieles lo consideran un milagro y ya hay quienes esperan horas para orar y poder tocar a la Virgen.
La lágrima en la mejilla de la escultura fue vista por una funcionaria municipal que acompañaba a la producción de un canal de televisión que hacía un programa sobre la obra del Centro Comercial a Cielo Abierto. La imagen está ubicada en la esquina sudeste del templo, a la izquierda de la puerta principal, representa a María llorando por su hijo Jesús, cuando portaba doliente la cruz de madera. Aunque el revuelo por lo que muchos creen es un milagro empezó el viernes, el llanto de la divinidad fue advertido hace más de dos semanas atrás, contó al diario La República, Ignacio Daminato, el párroco de La Merced.
"Habían venido de un canal de Buenos Aires a filmar la construcción del Centro Comercial a Cielo Abierto y, de paso, aprovecharon y tomaron imágenes de la iglesia", relató. La producción del canal no estaba sola, además del sacerdote, lo acompañaba la jefa del Programa Museo y Archivo Municipal, Adriana Vacca, y los gerentes de una de las empresas patrocinadoras del programa de televisión.
El recorrido por la parroquia empezó tranquilo, pero la sorpresa se apoderó de Vacca cuando las cámaras se enfocaron en la escultura de la Virgen de los Dolores. La mujer miró con detenimiento el rostro de María y le dijo a Daminato: "Mire, padre, está llorando".
"Ya algunas personas me habían dicho antes que notaron esas lágrimas en la imagen. Pero como yo estoy en esta iglesia hace cuatro meses nomás y no conozco la historia de esa imagen, ni la había visto bien antes, no podía ni puedo asegurar si es un milagro", aclaró el cura.
El episodio quedó ahí, no trascendió de esas paredes hasta que un vecino, que se enteró de lo sucedido por comentarios de la funcionaria municipal, llegó hasta el templo con la intención de sacarse la duda. Habló con Daminato y juntos verificaron lo que se anunciaba como algo sobrenatural.
El sacerdote se subió a una mesa y pasó un trocito de algodón sobre la mejilla derecha de María, donde está la lágrima más notoria. "No es líquida, es sólida. Es decir, pudo haber sido pintada por el artista. Pero mucha gente me dice que antes no era así, que no tenía esa lágrima o que la tenía, pero que ahora es mucho más grande y está más corrida hacia abajo", dijo.
El momento fue presenciado por un pequeño grupo de fieles que no dudó en persignarse y acercarse a la estatua para contemplarla con mayor devoción y esperanza. El párroco no confirmó ni negó la presencia de un milagro. Lo dejó a criterio de cada uno. Por lo pronto, anticipó que buscará y revisará fotografías de otros años de la escultura para confirmar si antes estaban las lágrimas.
Fuente: NA

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