País
Viernes 18 de Noviembre de 2011

Cobos amasó en el Senado lo que no pudo en política

¿Habrá comido Ernesto Sanz los fideos a la bolognesacaseros del Vicepresidente?

La semana pasada dejó una foto para la historia: Julio César Cleto Cobos, el vicepresidente de la Nación hasta el 10 de diciembre de 2011, amasando tallarines para todos los empleados del Senado, cámara que preside desde 2007.

Valga la analogía para hablar un poco de lo que Cobos podría haber ‘amasado’ en política y se le escapó de las manos como huevo en la harina. En definitiva, meras especulaciones periodísticas, bah.

Si Julio Cobos fuera peronista hubiera resuelto de otro modo su paso por la Vicepresidencia de la Nación. Seguramente habría presentado su renuncia al cargo luego de su voto ‘no positivo’ a mediados de 2008 y se hubiera dedicado, tiempo completo, a construir una alternativa al kirchnerismo encabezada por su propia figura.

Después de todo había plantado bandera oponiéndose a un proyecto que el gobierno del cual formaba parte consideraba vital y al cual él le dio la espalda. Esa diferencia fundamental era más que suficiente para dejar el gobierno y ponerse en las antípodas kirchneristas. Abono ideal para construir poder.

Tuvo una segunda chance para bajarse del gobiernoen 2009 pero tampoco la usó: cuando su figura acompañó a varios candidatos en las legislativas de medio término que la presidenta Cristina Fernández perdió en distritos clave como la provincia de Buenos Aires y la –ya recuperada por el peronismo- Mendoza, la tierra del sol y del buen vino de la cual es oriundo (y gobernó) el Vicepresidente.

La obcecación por mostrarse en silencio o sólo hablando de institucionalidad,dejó a Cobos en inferioridad de condiciones frente a un enemigo público y –fundamentalmente- osado: el gobierno nacional. Gobierno del cual, vaya paradojas del destino y de la historia, él también formaba (y forma) parte.

Está allí quizá la explicación de su fracaso político –al menos en un armado nacional- los radicales parecieran siempre trabajar para el bronce, los peronistas en cambio lo hacen por el poder. Y el poder no entiende mucho de bronces, es demasiado frío para él que siempre hierve…

Cobos soñó para él una página heroica en la historia y creyó que la sucesión de desgracias que sobrevendrían a los k luego de la 125 lo empujarían fácil y rápidamente a él a lo más encumbrado del poder político argentino.

No fue así. Las cuentas le salieron tan mal que ni siquiera le alcanzó para ser finalmente representante radical en la última contienda electoral por la presidencia. ¿Habrá probado Ernesto Sanz los fideos a la bolognesa caseros de Cobos?

Twitter: @NachoRodriguezJ
 

Comentarios