Florencia Peralta
Martes 11 de Octubre de 2016

Cómo fueron las últimas horas de vida de la policía Florencia Peralta

Su cuerpo fue hallado sin vida el martes 13 de setiembre en su casa de la calle Barcala con signos de estrangulamiento.

Un verdadero calvario vivió Florencia Peralta durante los últimos tres meses de vida luego de separarse de su ex pareja Damián Ortega, con quien tuvo un varón. Persecuciones, amenazas de suicidio, hostigamiento y hasta la sospecha de que Ortega le había colocado un rastreador de mensajes de Whatsapp en su teléfono. Es que incluso se cree que el único procesado por el asesinato de Florencia, su ex pareja, utilizaba el régimen de visitas para controlarla, por eso iba varias veces a la casa de la policía, en Barcala 1452, para ver a su hijo con el que pasaba un par de horas y luego se retiraba.

El hombre que tenía las llaves de la vivienda ni siquiera le pedía permiso a su ex mujer y se le instalaba con la excusa de cuidar al chico cuando la mujer policía se iba a trabajar.

Ese martes 13 de setiembre, Florencia fue a trabajar a la Comisaría Octava donde prestaba servicios. Aparentemente durante la mañana tuvo un contacto personal con otro policía con el que había empezado una relación sentimental. Ese encuentro se dio en el centro de la ciudad y Ortega, que habitualmente la seguía con su automóvil, habría presenciado ese encuentro.

Luego Ortega, al mediodía, fue con su hijo hasta la casa de Florencia y la esperó a que regresara del trabajo. Según consta en el expediente, Ortega señaló que "se quedó a almorzar con Florencia y después todos durmieron la siesta".

Por la tarde, cerca de las 16, la mujer policía volvió al trabajo y dejó a su hijo con su ex pareja que se habría quedado en la vivienda y luego, según el relato de Ortega, "nos fuimos con el 'gordo' a visitar a una amiga".

Lo cierto es que Florencia regresó a su casa cerca de las 20 y aparentemente allí se encontró nuevamente con Damián Ortega. A partir de ese horario se desencadena la tragedia y, de acuerdo a la hipótesis que maneja la querella, Ortega habría leído un mensaje de Whatsapp o escuchado una conversación de Florencia con el hombre que había iniciado una relación sentimental.

En este terreno de las hipótesis, Florencia habría acordado salir con este policía para regresar pasadas las 23 cuando Ortega debía reintegrar al hijo de ambos.

Sin embargo, entre las 20 y las 20.30 se sospecha que hubo una discusión en la que Ortega le habría pedido explicaciones a Florencia y se desencadenó la agresión. Su ex pareja la golpeó en la nuca con un objeto contundente, después le tapó la boca con la mano derecha y con la izquierda, utilizando un lazo, la ahorcó. A continuación, según consta en el expediente y hay videos que así lo certifican, se fue a cargar nafta junto a su hijo que habría estado en la escena del crimen.

En este escenario se intuye, por testimonios de vecinos, que Ortega regresó a la propiedad en otras dos oportunidades para armar su coartada y simular un robo.

Durante esos dos viajes, el sospechoso se habría llevado el celular y la notebook de Florencia que todavía no han aparecido y habría roto la puerta de ingreso a la vivienda.

Esto ocurrió después de las 20.45 cuando Ortega fue hasta la estación de servicios a cargar combustible. Una vez que armó la escena del hecho, se retiró y regresó pasadas las 23 como dijo que convino con su ex mujer.

Allí a las 23.08 hizo el llamado al 911 donde dijo que "su esposa estaba desvanecida y que no sabía lo que le sucedió", sin tener en cuenta las marcas que tenía Florencia en el cuello, que según la fiscal se observaron a unos metros de distancia.

En este contexto se supo que mientras la Policía trabajaba en el lugar del hecho, Damián se sentó en el jardín y con su mano se tapaba la cara hasta que uno de los investigadores se acercó y notó unas marcas extrañas en la mano izquierda. El hombre dijo haberse lastimado con la puerta del auto pero la versión no satisfizo a la fiscal y a la jueza.

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