Mundo
Jueves 19 de Noviembre de 2015

Compró toda una juguetería para darles regalos de Navidad a cientos de niños indigentes

Dar un regalo a un niño necesitado durante la época de Navidad es un gesto generoso, que se aprecia y conviene repetir. Pero hay casos en los que la generosidad va más allá y sorprende no solo a los pequeños beneficiarios, sino hasta a comerciantes, autoridades y voluntarios.
Es el caso de Carol Suchman, quien sin necesidad de barba y traje rojo realiza las funciones de un muy eficiente y solidario Santa Claus en Nueva York. Cada año, como relata la televisora local NY1, Suchman regala juguetes a los niños alojados en albergues en la Gran Manzana. Con ello, les da una luz de alegría a pequeños que sufren los estragos de la indigencia en las y les brinda esperanza para enfrentar con mejor ánimo los retos de la vida.

Pero en 2015 decidió dar un salto mucho más allá. Suchman pasaba por el área de West Village, en Manhattan, cuando vio en la ventana de la tienda de juguetes y artículos para fiestas Hudson Party Store un cartel que indicaba que el local estaba en renta. Al parecer, estaba por cerrar, pero sus estanterías estaban aún llenas de cientos y cientos de juguetes.
Fue entonces que tuvo una idea. ¿Por qué no hacer lo mismo que cada año, pero en esta Navidad a tremenda escala y con ello beneficiar a muchísimos más niños indigentes? Suchman se comunicó con los propietarios de la tienda y de lleno les propuso comprarles todo su contenido, el inventario completo: muñecos, carritos, peluches, armables, figuras de acción y multitud de otros objetos y adornos.
Si la tienda iba a cerrar, uno puede suponer que ella pensó, ¿por qué no aprovechar para comprar todos esos juguetes a buen precio? Y al propio dueño del local, ante el cambio de giro de lugar, presumiblemente le resultó también muy conveniente poder vender todo lo que tenía de una sola vez.
Aunque no se reveló el monto final, la negociación entre Suchman y el dueño de la juguetería llegó a buen fin y ella procedió a clasificar y empacar todos los juguetes y productos, separándolos en función de la edad de los niños a los que serán entregados.
“Los niños son siempre mi foco… Muchos niños en casas de acogida reciben muchas cosas usadas pero me he dado cuenta de que muchos de ellos nunca reciben un regalo de cumpleaños que realmente quieran”, contó Suchman a NY1. Pero con todos los juguetes que compró, bien empaquetados en sus cajas y bolsas originales, muchos pequeños sí tendrán esta Navidad esa nueva sorpresa.
Cuando Suchman tuvo todo listo, se comunicó con el Departamento de Servicios a Indigentes (DHS por sus siglas en inglés) de Nueva York y donó a esa entidad todos los juguetes. Eso permitirá que centenares de niños necesitados reciban un regalo esta Navidad.  “Es la primera vez que alguien compra y dona toda una tienda a los albergues de niños”, dijo a NY1 con satisfacción el director de eventos especiales de DHS, Antonio Rodríguez.
En su página de Facebook, Suchman simplemente escribió: “Compré una juguetería…” y compartió un enlace a la historia respectiva publicada por NY1. Ella es parte de una familia de empresarios con notables antecedentes de emprender negocios singulares. Por ejemplo, Maxwell Cohen, de 24 años e hijo de Suchman, lanzó el año pasado un curioso producto: sábanas con varias capas que se “pelan” y que permiten, así, tener siempre una cubierta de cama limpia sin tener que usar la lavadora. El producto, llamado Afresheet, se pensó para que estudiantes de pequeños dormitorios universitarios simplemente quiten una capa (cada sábana de Afresheet tiene siete) y con ello logren que su cama, que muchas veces es el mueble principal del sitio, luzca limpia y lista para dormir, descansar, comer o lo que convenga.
El cuento decía que Santa Claus cargaba en su costal, o quizá en una gran sábana enrollada, los regalos de Navidad para los niños. Suchman y su hijo en cierto modo han ofrecido una nueva versión para esa imagen.

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