Economía
Domingo 20 de Diciembre de 2015

Con el fin del cepo y de las retenciones esperan reactivación de la economía local

Exportadores y productores se esperanzan en que se motorice la vitivinicultura, fruticultura y agroindustria. También advierten que para que la devaluación no perjudique la economía local es clave contener la inflación.

Los principales sectores de la economía local se muestran optimistas pero también cautelosos con el fin del “cepo cambiario” y la eliminación de las retenciones a las exportaciones de los productores regionales como el vino, mosto y la fruta fresca, desecada, en pulpa y envasada, que iban del 2,5 al 5% de los ingresos.
Esperan que aumenten las exportaciones locales y se motorice la producción de la zona, aunque a la vez advierten que hacen falta medidas para contener la inflación.
“Desde el sector exportador en términos generales ha sido bien recibida esta noticia porque viene a blanquear una situación que por su propio peso ya estaba de manifiesto en la calle”, opinó Daniel Camacho, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo.
Ahora “lo importante es que esta devaluación del 40% no se traslade en su totalidad a precios internos, porque si los costos del exportador suben al 40% o más, volvemos a estar en la misma situación de antes. Sólo se gana si la devaluación es mayor a los gastos internos”.
Recordó que en enero de 2014 “se devaluó en el orden de 18 a 20% y en los siguientes dos meses todo eso estaba trasladado a precios y el sector exportador no recibió ningún beneficio”.
Consideró que ahora “se necesita un plan anti inflacionario para, por un lado, proteger el poder adquisitivo de la gente y, por otro lado, para poder ser definitivamente más competitivos en una economía regional como la nuestra”.
En cambio para Felipe Gattás, presidente de la cooperativa vitivinícola Sierra Pintada, que integra Fecovita, “se abre un panorama bastante grande en la vitivinicultura” porque “las ventas al exterior venían cayendo y había que exportar a pérdida”.
Consideró que “el sector va a tener la posibilidad de exportar más, por consiguiente se podrá sacar excedentes de vino que se han venido acumulando a través de los años”, que rondan los 250 millones de litros.
Pero para ello “la inflación tiene que ser menor a la devaluación” y que se traslade una parte del beneficio de la exportación al productor, que en los últimos años, según explicó, han venido sufriendo aumentos de costos porque los insumos que utiliza el agro, como plaguicidas y fertilizantes, son importados.
“Creo que hay que ser optimista y trabajar en función de un país nuevo con perfil exportador, eso es vital para la vitivinicultura”, añadió.
En tanto que desde la Sociedad Rural de San Rafael, su presidente, Cristian Delpozzi, opinó que la quita de retenciones a las exportaciones regionales no beneficiará en forma directa a los productores porque cree que el beneficio se va a quedar en la industria o el flete.
En cambio, el levantamiento del cepo “dará un empujoncito a la ciruela y a la pulpa de fruta que son netamente exportables. Y en el caso del vino, mosto y durazno en mitades ayudará a que no seamos cautivos del mercado interno. Porque si no tenemos esa válvula de escape que son las exportaciones, terminamos siendo presa fácil de los mayoristas y los supermercadistas, que son los que ponen el precio. Esta devaluación ayuda a que tengamos más poder de negociación”.
De todos modos pidió al gobierno que “la rentabilidad se distribuya en forma normal y justa en la cadena productiva”.
José Luis Salas
unosanrafael2012@gmail.com

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