San Rafael
Jueves 09 de Febrero de 2017

Condenaron a 16 años de cárcel al violador del parque

La Primera Cámara del Crimen sentenció al llamado "violador del parque". Admitió haber abusado de dos chicas y fue condenado en un juicio abreviado.

Jesús Humberto Capuozzo Armando fue condenado hoy a 16 años de cárcel por abusar sexualmente de dos chicas que corrían por el parque Hipólito Yrigoyen a inicios de febrero del año pasado, con sólo tres días de diferencia entre los dos aberrantes hechos.

La Primera Cámara del Crimen integrada por Julio Bittar, Rodolfo Luque y Ariel Hernández sentenció al denominados "violador del parque" por los delitos de "abuso sexual con acceso carnal y robo agravado por el empleo de arma de utilería" y "abuso sexual simple y robo agravado por el empleo de arma de utilería en concurso real".

La condena se dictó en el marco de un juicio abreviado realizado este jueves a la mañana, para lo cual fue necesario, además de pactar una pena entre la defensora Florencia Garciarena y el fiscal Norberto Jamsech, que el acusado admita su culpabilidad de ambos abusos, lo que hizo previo a la sentencia.

Por otra parte, Capuozzo fue absuelto en las otras dos causas que pesaban sobre él: robo agravado en grado de tentativa (se lo acusaba de robar, acompañado de un cómplice, una moto a una pareja bajo la amenaza de un cuchillo en la Isla del Río Diamante, y luego abandonar el rodado) y hurto simple (arrebato de una billetera a una mujer en calle Carlos Washington Lencinas), ambos hechos en enero de 2015.

Es un joven con un pasado problemático que recorrió algunos institutos de menores bajo la órbita de la DINAF, no tenía domicilio fijo cuando cometió los dos abusos. Se sospecha que pasaba las noches en el interior de un restorán que en ese entonces estaba abandonado en el parque Yrigoyen, en inmediaciones del anfiteatro Chacho Santa Cruz.

El hecho más aberrante que se le imputó ocurrió el 5 de febrero de 2016 cuando interceptó a una joven de 22 años que trotaba por calle Ameghino a la altura del tanque de agua, a escasos metros del cruce con la avenida Sarmiento.

Allí la amenazó con un arma (que después se supo era de utilería) y la llevó obligada hasta el ex Parque de la Salud donde le arrancó la remera, el corpiño y luego la violó.

El hecho estuvo marcado por una inusitada violencia que incluyó amenazas de muerte, humillaciones e insultos de todo tipo y color. Luego de violarla le robó el celular, los auriculares y antes de irse le dijo: "para que veas que no soy tan malo te devuelvo el corpiño".

La joven desesperada buscó ayuda en la puerta del Tenis Club, situado en calle Sobremonte, donde un hombre la contuvo y la ayudó a realizar la denuncia.

El segundo hecho de gravedad sucedió tres días antes y en este caso el abusador sorprendió a otra joven que corría por el parque. La atacó por detrás en una de las calles internas.

Usó la misma metodología que en el caso anterior: con un arma de juguete la apuntó por la espalda y la obligó a caminar.

En el trayecto le susurró al oído que la iba a matar si se alejaba y también le dijo que "para disimular hacé de cuenta que somos novios". La llevó hasta las inmediaciones del anfiteatro y la metió dentro de unos baños sucios y abandonados.

Allí le apuntó a la cabeza, le tapó la boca y sacó su pene que refregó sobre las partes íntimas de la víctima hasta que eyaculó sobre su cuerpo.

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