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Jueves 13 de Octubre de 2011

Condenaron al Estado a pagar $1,2 millones a una mujer separada de su gemela al nacer

El fallo judicial favorece a Liliana Chevrete y sus padres. Ella y su hermana nacieron en 1974 el Emilio Civit, pero  fue remplazada por otra recién nacida muerta y entregada a otra familia. Se reencontró con los suyos en 2001.

Por Alejandro Gamero
agamero@diariouno.net.ar

En un fallo sin precedentes, la Justicia condenó a la Provincia a pagarle $1,2 millones a una mujer que fue separada de su gemela al nacer, en 1974, en la maternidad del ya desaparecido hospital Emilio Civit, fue remplazada por otra recién nacida muerta y entregada a otra familia. Los padres de la mujer también son beneficiarios, según la sentencia.

Liliana Chevrete vivió 27 años sin conocer su verdadera identidad hasta que en 2001, en una tienda de ropa de la avenida San Martín, fue confundida con la gemela sobre cuya existencia desconocía, siendo esta casualidad la circunstancia que terminó revelando la verdad.

El inesperado hallazgo permitió que la mujer conociera a su gemela, Paula Chilote, asombrándose por el parecido. Luego de un tiempo, las dos deambularon por varios estudios de abogados sin éxito, intentando buscar una forma de confirmar si eran o no hermanas.

En 2005, el abogado Marcelo D’Agostino tomó el caso y consiguió en pocos meses la prueba irrefutable: el resultado de ADN que confirmó que ambas eran gemelas.

De inmediato el letrado inició la demanda civil contra el Estado mendocino que llevó varios años, juicio que ayer concluyó cuando quedó firme la sentencia
El 15º Juzgado Civil, a cargo de la jueza María Mercedes Herrera, falló que el Estado provincial debe pagarle a Liliana Chevrete la suma de $464.368 y a sus padres, Román Chilote e Irma Falcón, la cifra de $371.494 a cada uno, lo que suma un total de $1.207.356, en concepto de daño moral e intereses de 1974 a la fecha, una suma muy poco común en una sentencia local.

La magistrada ya había condenado a la Provincia a pagarles a la gemela perdida y a sus padres $260.000 más los intereses, pero la suma fue cuestionada por D’Agostino, quien reclamó que se aplicara la indexación correspondiente desde 1974.
Allí intervino la Tercera Cámara Civil, integrada por Graciela Mastrascusa, Horacio Gianella y Alberto Staib, que le dieron la razón al abogado, abriendo la puerta para llegar a la suma de $1,2 millones.


Un hallazgo de los medios
Sin eco en los estudios jurídicos, Liliana y Paula terminaron pidiendo ayuda en Canal 7 para develar el misterio de su idéntico parecido.

Allí, el periodista Marcelo Ortiz las entrevistó en 2005, mostrando el extrañísimo caso de dos mujeres idénticas que durante toda su vida habían vivido en Mendoza, con familias distintas y que nunca antes se habían conocido ni relacionado.

Ellas tenían 31 años y otros datos hacían presumir que eran gemelas.

Además de ser dos gotas de agua, ambas cumplían años el 28 de abril y habían nacido, según la información que tenían, en el mismo hospital.

Sin embargo, la situación era particularmente confusa porque a la madre biológica de las gemelas le entregaron una viva y otra muerta.

Ante esto se abría la incógnita sobre la bebé fallecida que los padres de las gemelas habían llorado y sepultado en 1974.

Tras la fuerte repercusión pública en los medios, las mujeres encontraron abogado.
El 22 de setiembre de 2005 desde Buenos Aires se confirmó que el ADN de ambas era compatible en el 99,9% con el de sus padres biológicos.

Revelada la verdad llegó el momento de reclamar el resarcimiento al Estado, responsable del hospital donde se produjo el remplazo de las recién nacidas, sobre el que nunca se supo si se trató de un error o una maniobra intencionada.

Esa parte de la historia quedará oculta, pero el daño ha sido saldado.
 

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