San Rafael
Martes 15 de Diciembre de 2015

Condenaron a una banda por el violento asalto a una embarazada y su esposo

Uno de los integrantes es una mujer que recibió la pena más alta. Las víctimas fueron asaltadas a punta de pistola en un complejo de cabañas de Las Paredes en agosto del 2014.

La Primera Cámara del Crimen condenó a dos hombres y una mujer por el violento asalto a Iván López y su esposa embarazada en un complejo de cabañas de Las Paredes el 25 de agosto del año pasado.
El tribunal integrado por Ariel Hernández, Rodolfo Luque y Julio Bittar condenó a seis años de prisión a Natalia Escobar al considerarla coautora de “robo agravado por uso de arma impropia y por su comisión en poblado y en banda”; a cinco años y seis meses a Jesús Alberto García también en calidad de coautor del mismo delito; y cuatro años y seis meses a Pablo Javier Giménez al considerarlo partícipe primario de ese robo agravado y además fue declarado reincidente por tercer vez al tener penas anteriores.
Los dos hombres estaban con prisión preventiva, por lo que continuarán en la cárcel en los próximos años, mientras que la mujer venía con prisión domiciliaria por estar al cuidado de seis hijos (su marido está en prisión) y seguirá en esa condición hasta que la sentencia quede firme. Además, al momento del robo ella era amante de García.
El robo sucedió pasadas las 0.30 del día mencionado en calle Jensen, a unos 200 metros de la ruta, cuando el matrimonio arribó al lugar y se encontró con el trío de asaltantes encapuchados y armados.
La pareja fue obligada a ingresar y sometida a amenazas y golpes, sin importar que la esposa de López estuviera embarazada.
Finalmente los asaltantes se alzaron con 10 mil pesos (creían que había más dinero) y dos computadoras portátiles, y huyeron en un Citroën C3, propiedad de una de las víctimas, que abandonaron poco tiempo después en Copihué y Lisandro Della Torre, en inmediaciones del barrio El Sosneado.
En parte los ladrones fueron identificados porque días antes simularon averiguar precios de cabañas, pero como llegaron en moto y no parecían turistas, hizo sospechar al matrimonio asaltado. También los comprometió escuchas telefónicas presentadas como pruebas.
El fiscal Norberto Jamsech consideró que “de las intervenciones telefónicas se desprende que esto era una banda que andaba haciendo inteligencia en domicilios y cualquiera podía caer. Iban a ver el domicilio, analizaban quién estaba de custodia y cuánta gente había en el interior”.
Consideró que Natalia Escobar estuvo bastante involucrada y “tiene el marido en el penal que también le daba letra”, pero no se arriesgó a señalarla como la cabecilla porque dijo que en la banda se iban intercambiando los roles.

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