Alvear
Miércoles 09 de Noviembre de 2016

Contactos narcos: escuchas telefónicas comprometen a un policía

Es un oficial inspector que trabajó en la Comisaría 14 de Alvear y la 64 de Monte Comán. Compraba drogas y alertaba a los quioscos de estupefacientes para evadir los controles.

Una investigación antinarcóticos que comenzó un año atrás y culminó a principio de octubre con la detención de un abastecedor de kioscos de droga en Alvear, derivó en una segunda e impensada causa judicial.

Hay escuchas telefónicas que vinculan a un oficial inspector con la compra de estupefacientes y también lo ligan al hampa más allá de consumir droga.

Entre otras cosas, le achacan que utilizó su puesto para dar información a los narcos sobre los movimientos de sus colegas. Incluso más de una vez llamó desde el teléfono fijo de la comisaría para efectuar los pedidos.

El caso penal se lleva adelante en la Justicia Federal en San Rafael mientras que Marcelo Puertas, titular de la Inspección de Seguridad, confirmó que el órgano de control interno inició un expediente y el efectivo de 33 años fue apartado de la fuerza.

"Está el pase a pasiva, no está trabajando y cobra la mitad. El pedido es por 60 días y se puede prorrogar por igual término", afirmó Marcelo Puertas, presidente de la IGS.

La investigación hacia el oficial comenzó de rebote. El personal de Lucha Contra el Narcotráfico alvearense le seguía los pasos a Abel Verdugo desde 2015. En ese largo proceso la Justicia Federal autorizó la intervención de teléfonos y dentro de un extenso listado de llamadas y diálogos capturados, apareció para sorpresa de propios y extraños, el oficial inspector.

Las escuchas duraron unos cuatro meses. Primero estaban apuntas específicamente a Verdugo pero luego se ampliaron al policía.

Dentro de un cúmulo de horas de grabación lo tienen arreglando las compras de mercancía pero también dando detalles sobre los movimientos que hacía el personal de Narcocriminalidad.

"Cuidado que el auto negro no está", es una de las frases que solía mencionar en alusión al móvil de Lucha Contra el Narcotráfico, un Ford Fiesta negro, cuando no estaba estacionado frente a la dependencia policial.

También está grabado pidiendo que le consiguieran un arma para un amigo y "no importa si está sucia".

"Hablaba con los delincuentes pero además utilizaba sus mismos términos", confió una alta fuente cercana al caso.

Además usufructuó al máximo el rango. Una vez a la semana, los oficiales inspectores tienen que hacer de jefes nocturnos lo que implica que toda la jurisdicción queda bajo su mando. Durante esa guardia, aprovechaba para hacer las compras o traicionar a sus colegas buchoneando lo que hacían.

"Más de una vez se hacía el amigo y se ponía a preguntar si había algún procedimiento o algo así", reveló una fuente.

El detalle curioso es que en reiteradas oportunidades utilizó el teléfono fijo de la comisaría. Primero en la seccional 14 en Alvear y después de ser transferido en la comisaría 64 de Monte Comán (distrito de San Rafael).

Las pruebas lo comprometen

El caso llegó a las altas esferas policiales, ministeriales y la IGS una vez que Abel Verdugo fue detenido y enviado al penal de San Rafael el 11 de octubre, imputado por venta de estupefacientes.

"Tomamos conocimiento por un preventivo que nos envió la Justicia Federal y comenzamos a investigar. Lo citamos a declarar y se abstuvo, ahora estamos avanzando con las pruebas. Hay escuchas que lo incriminan fuertemente", dijo Marcelo Puertas, titular de la IGS.

Puertas admitió que además del "delito leve" que implica el consumir drogas, las escuchas que implican al policial "están en el marco de una operación de narcotráfico y no solamente estaría involucrado como consumidor", sino que tendría "otros vínculos, con los narcos".

El efectivo además cuenta con otra falta dentro de los antecedentes impropio para el uniforme que viste. El caso, que no tiene relación con el narcotráfico, se remonta a su paso por la Comisaría 32 en San Rafael.

En el móvil

La investigación para dar con Abel Verdugo sufrió demoras, una de ella porque el hombre estuvo con prisión domiciliaria por una causa en la justicia local y el inspector asumió la responsabilidad de controlar que el detenido cumpliera con el confinamiento.

A raíz de las escuchas se dieron cuenta que el policía aprovechaba esa situación para surtirse de drogas y nadie sospechaba nada cuando un móvil de la fuerza estacionaba en la puerta de esa vivienda porque supuestamente era una misión oficial.

Cosa rara

La noche que la policía detuvo a Nelson Chatrán Domínguez y se armó el revuelo en la comisaría 14 porque el ex boxeador tomó un cúter y amenazó con matarse si no hablaba con el juez, todo comenzó porque le retiraron la esposas. En ese momento Domínguez tenía asignado dos custodios y uno era el oficial inspector cuestionado. "Él le sacó las esposas, fue inocentemente o por otra cosa", se preguntó un efectivo.

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