San Rafael
Lunes 04 de Abril de 2016

Creer o reventar: la historia de la mujer que no podía tener hijos y tras salvar a un caballo logró embarazarse

Tras adoptar al caballo, se embarazó naturalmente. “Cuando uno da amor, regresa”, dijo la mujer sanrafaelina.

Una historia increíble vivió una pareja de Pueblo Diamante que no podía tener hijos naturalmente y tras adoptar una yegua que fue maltratada y abandonada por su dueño lograron un embarazo que ni la ciencia puede explicar.
Es que Marinela Pastor (34) y Heber Lima (36) no podían tener hijos y tuvieron que recurrir a un tratamiento por inseminación artificial para ser padres. Con la ayuda de la ciencia en 2009 nació Abril, pero unos 6 años más tarde, por pedido de ella (quería tener un hermanito), repitieron sin éxito la experiencia.
Resignados por esta situación abandonaron los tratamientos y le comentaron a su hija que iba a ser imposible darle un hermanito.
En este contexto, en junio de 2015 adoptan una yegua, Gloria, que le fue quitada por orden judicial a su dueño. Es que el hombre no la alimentaba y estaba a punto de morir.
Amante de los caballos, Marinela leyó en Facebook que la asociación Cultura Animal ofrecía en adopción al equino y no lo dudó. Después de consultarlo con su esposo y su papá decidieron la adopción.
Recuperar a Gloria fue el primer objetivo que tuvo la pareja, que la alojaron en Cuadro Nacional, en la casa de los padres de Heber. En unas pocas semanas Gloria empezó a recuperarse y a engordar después de un tratamiento que incluyó vitaminas y suero por la deshidratación que sufrió.
Pero lo sorprendente e increíble ocurrió tres meses más tarde cuando Marinela tuvo un atraso en su período menstrual. “Era raro que yo me atrasara y decidimos, por las dudas, comprar un test de embarazo”, contó Marinela a UNO de San Rafael.
El resultado positivo llenó de alegría a la pareja que enseguida lo compartió con Abril y el resto de la familia. Creer o reventar, fue la respuesta de los médicos que no podían entender lo que sucedió.
“Cuando uno da amor regresa con mayor proporción”, atinó a decir Marinela que ya lleva 8 meses de embarazo. En ese sentido, su marido señaló que “no lo podíamos creer porque el problema lo tengo yo e hicimos una gran esfuerzo económico y psicológico en los tratamientos anteriores y ya estábamos resignados a no tener más hijos”.
Ahora Gabriel Benjamín es el regalo que la pareja espera.

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