San Rafael
Martes 29 de Noviembre de 2016

Crimen de la cárcel: condenaron a seis de los siete presos acusados y uno gritó "yo lo maté"

La sentencia se postergó dos semanas debido al robo en la casa de uno de los jueces del expediente, que se lo pudo reconstruir con copias. Tras el veredicto hubo incidentes y uno de los condenados, paradójicamente el que recibió la pena menor, gritó que él mató a Elvio Berón.

La Primera Cámara del Crimen condenó a seis de los siete presos acusados de matar con "lanzas caseras" a Elvio Leandro Berón y herir a Rafael Morán y Jonathan Betancourt en el pabellón 11 de la Cárcel de San Rafael el 10 de agosto de 2015.

El tribunal integrado por los jueces Julio Bittar, Ariel Hernández y Rodolfo Luque condenó a 9 años de prisión a Roberto Carlos Peletay, Carlos Alberto Merenda, Raúl Ariel Reyes y Gerardo David Ivañez como coautores de los delitos de "homicidio simple, lesiones leves y lesiones leves con concurso real".

También consideró coautor de los mismos delitos a Marcos Salvador Casatte aunque a éste le aplicó una pena de ocho años de prisión; mientras que Maximiliano Alexis Vargas fue condenado a 4 años y 6 meses como "partícipe no necesario" de "homicidio simple y lesiones leves".

Como todos estos ya estaban alojados en la Penitenciaría de San Rafael, continuarán en el mismo lugar, excepto Casatte que será trasladado al penal de San Felipe de la ciudad de Mendoza, tal como pidió cuando los magistrados le dieron la posibilidad de decir las últimas palabras antes de la sentencia. No fue una sorpresa, debido a que durante todo el debate oral permaneció separado del resto.

La sentencia se completó con la absolución de Oscar Jonathan Gutiérrez del delito de "lesiones leves agravadas", ya que el fiscal Norberto Jamsech no presentó acusación en su alegato. Para el resto había solicitado penas de los 8 a 13 años.

"Yo lo maté", gritó uno de los acusados

El juicio terminó con algunos incidentes que se dispararon cuando al finalizar la lectura del veredicto, Carlos Peletay se puso de pie y a viva voz pidió declarar porque, según él, no se lo había permitido su abogada defensora, a lo que el presidente del tribunal le respondió que ya no era posible.

Inmediatamente también se paró Maximiliano Vargas que sorprendentemente manifestó "yo lo maté".

Desde el tribunal contestaron que tienen la posibilidad de ir en casación (apelar la sentencia) y en esa instancia decir todo lo que quieran agregar.

Algunos familiares se sumaron con gritos y una mujer increpó a Marcos Casatte, a quien le dijo que "se hiciera cargo".

No obstante, estos incidentes no pasaron a mayores y los policías desalojaron la sala y los presos fueron retirados en orden por los penitenciarios.

Juicio inusual

Así terminó un juicio inédito en San Rafael, ya que alrededor de la mitad de las audiencias se desarrollaron en la cárcel debido a que todos los acusados y la mayoría de los testigos eran presos.

Y también accidentado, ya que la sentencia estaba prevista para el 14 de noviembre pero se suspendió por el robo del expediente que sufrió en su casa de General Alvear el juez Julio Bittar, que en este caso presidió el tribunal.

Se lo había llevado a su hogar el viernes anterior para preparar la sentencia pero, según denunció en la Policía, le entraron a robar y le llevaron la mochila donde lo tenía guardado.

En una audiencia realizada este martes a la mañana, el magistrado informó que se lo pudo reconstruir con fotocopias propias del tribunal y con copias de las actuaciones solicitadas a la Comisaría Octava, Investigaciones, Cárcel, Primero y Segundo Juzgados de Instrucción, Cuerpo Médico Forense y Fiscalía Federal, más los testimonios brindados en el mismo debate oral que quedaron transcriptos en papel y grabados en video.

Después se les consultó a los defensores y al fiscal, y ninguno presentó objeción alguna, por lo que se decidió pasar a un cuarto intermedio hasta la siesta, cuando se dictó la sentencia.

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