País
Viernes 06 de Mayo de 2016

Cristina Kirchner también se oponía a la doble indemnización

El Frente para la Victoria presiona hace semanas para sancionar el cepo laboral. Sin embargo, la ex mandataria en más de una ocasión se pronunció en contra de una medida de esa naturaleza.

Envalentonado por los planteos de los gremios, el kirchnerismo intenta apurar por estas horas en el Congreso el debate sobre un proyecto que prohíbe los despidos por 180 días a condición de una doble indemnización. Con una mayoría cómoda, el espacio no tuvo problemas en conseguir la media sanción en el Senado y se entusiasma con ganar adeptos de otras fuerzas para avanzar en la Cámara baja.
Los máximos referentes de la bancada del FpV se pusieron al frente del reclamo. Y no vacilaron en criticar a Mauricio Macri y sus partidarios por hacer pública su resistencia a la iniciativa. Aun cuando muchos de ellos pensaban distinto hace no mucho tiempo; entre ellos, Cristina Elisabet Kirchner.
La ex presidente no compartía el precepto de la doble indemnización. Concedía que "sonaba muy bien" pero estaba convencida de que no lograrían el efecto que postulaba, sino lo contrario. Lo consideraba "una manera de profundizar la crisis". Así lo dejó en claro al menos dos veces en presentaciones públicas.
Fue taxativa al respecto el 6 de noviembre de 2010 cuando se refirió al tema durante una visita a Alemania. Allí, en una reunión con referentes de la comunidad científica argentina residentes en ese país, contó que meses atrás había tenido una reunión con dirigentes de la CGT que le pidieron que se legislara para "impedir el despido o se volviera a la doble indemnización o triple indemnización". Y sentó su postura: "Dije que no iba a tomar ninguna de esas medidas, que objetiva y exclusivamente sonaban muy bien, que iba a estar toda la sociedad de acuerdo, pero que iba a tener efectos totalmente opuestos a los objetivos que perseguíamos".
Entonces explicó que "uno puede tener los mejores objetivos, las mejores ideas, los mejores sentimientos, pero si equivoca los instrumentos, se va al demonio". Y remató: "No voy a sacar ninguna norma, que lo único que va a hacer es asustar al capital, que es lo más asustadizo que hay. Vamos a hacer acuerdos sector por sector, actividad por actividad para lograr que no nos despidan gente".
Pasó poco más de un mes cuando volvió sobre el caso. Fue el 11 de noviembre, en la sesión del G-20 en Corea del Sur. También allí recordó el pedido de la central obrera. "Nos pedían para paliar la crisis que volviéramos a restablecer la doble indemnización en caso de despido o la prohibición de despido. Yo dije que esa era la mejor manera de agudizar y profundizar la crisis porque el sector privado ante la simple –digamos entre paréntesis– amenaza de que tuvieran que subir sus costos laborales, iba a tener una reacción inversa a la de los trabajadores".
Y concluyó: "Yo les dije que apuntábamos a mantener el vínculo laboral de las empresas con sus trabajadores. Para eso sostuvimos y todavía tenemos un sistema de ayuda a las empresas para que eviten despedir gente y, si es necesario, completar con recursos fiscales parte del salario de los trabajadores de modo tal de seguir sosteniendo el consumo".

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