Policiales
Lunes 12 de Septiembre de 2016

Degollaron a un policía en su casa y habría sido por un problema personal

Rodolfo Darío Barrera (47), de la Comisaría 16 de Las Heras, fue asesinado en el monoambiente en el que vivía en Guaymallén. Creen que lo atacó alguien conocido

El asesinato de un efectivo en la madrugada de ayer sacudió a la Policía de Mendoza. Si bien en las primeras horas de la investigación se apuntó al asalto como el móvil del hecho, con la recolección de pruebas, la pesquisa se fue inclinando por una cuestión personal. La víctima fue degollada en su casa, murió horas después en el hospital y quien lo atacó aprovechó para llevarse algunas pertenencias de su vivienda.

El violento episodio sucedió en calle Las Heras al 1500, de Guaymallén. La víctima fue identificada como Rodolfo Darío Barrera, de 47 años, oficial inspector que prestaba servicio en la Comisaría 16 de Las Heras.

Pasadas las 2 de ayer, Barrera llamó al 911 y advirtió sobre el hecho, indicando él mismo que habría sido drogado durante un asalto en su vivienda y que se encontraba herido.

Al llegar el personal de emergencia trasladó al policía al hospital El Carmen, donde se le diagnosticó una herida punzante en el cuello que afectó una arteria. La víctima ingresó al quirófano en estado crítico y alrededor de las 6 murió. Si bien no tenía síntomas de estar bajo los efectos de algún estupefaciente, la presencia de droga en su cuerpo se confirmará con la autopsia.

Antes del deceso del uniformado ya las autoridades se encontraban trabajando en su domicilio, en busca de pruebas. Rápidamente los efectivos advirtieron que faltaba un televisor y un equipo de música, por lo que además del ataque se había cometido un robo. En los primeros momentos de la requisa no se encontró su arma reglamentaria, aunque horas después fue hallada con su cargador y la radio policial.

En el acceso a la casa, que es un pequeño monoambiente, donde Barrera vivía solo, estaba atada su moto junto a una ventana. Los ingresos no estaban violentados y con estos datos fue perdiendo fuerza que el móvil del homicidio era un asalto.

La principal hipótesis, hasta el momento, es que el efectivo estaba en su casa con un conocido, o al menos con alguien que él dejó entrar, y se produjo una discusión y el posterior ataque.

Con Barrera ya herido, la otra persona que estaba en la escena aprovechó para llevarse el televisor y el equipo de música, más allá de que no eran sus primeras intenciones.

Siguiendo la pista de un conflicto personal, es que los investigadores ya cuentan con el teléfono del policía para peritarlo. A partir de este análisis podrían llegar a establecer dónde estuvo momentos antes y también los sabuesos se esperanzan en encontrar algún mensaje o llamada que lleve hasta el autor del homicidio.

El expediente en sus primeras horas tuvo a cuatro sospechosos, ya que un can de la policía salió de la casa de la víctima y llegó hasta una vivienda de la zona siguiendo un rastro. Estos hombres fueron identificados, pero no se les encontró nada que los vinculara con el hecho y fueron liberados.
Policía Científica levantó en la escena del crimen manchas de sangre que podrían ser comparadas con las de sospechosos, en caso de que el atacante también haya resultado herido. Varias huellas recolectadas también serán fundamentales para el esclarecimiento.
Hasta anoche familiares y allegados de Barrera declaraban ante el fiscal del caso, Juan Manuel Bancallari.

Fuente: UNO MZA

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