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Sábado 13 de Mayo de 2017

Lo que le faltaba: alcohol y prostitutas para celebrar una humillante derrota

Julio César Chávez Junior no se privó de nada: las imágenes que se filttraron son tremendas.

Julio César Chávez Junior no se privó de nada para festejar su contundente derrota en el combate que le enfrentó a Saúl Canelo Álvarez. El púgil, tras arrastrar durante 12 asaltos un apellido sagrado del boxeo mexicano y mundial, el de su padre, el gran Julio César Chávez, decidió ejercer de Junior y volver a entrenar donde más empeño pone: los bares.

En unas imágenes que se filtraron a los medios, con el ojo aún hinchado tras practicar asalto a asalto su infalible defensa facial con la que consiguió que todos los golpes de Canelo se detuvieran en su rostro, aparece en un Casino de Las Vegas, en evidente estado de embriaguez, hablando con unos compatriotas que acuden a saludarle.

No parece que la humillante derrota le haya afectado mucho al estado de ánimo del púgil que muestra evidentes problemas para expresarse y que, minutos después, sale de nuevo en una habitación del hotel tumbado en una cama y rodeado de prostitutas. Las imágenes, burdas, casi resumen a la perfección la profesionalidad de ese Junior feliz de haberse embolsado una bolsa de 6 millones de dólares por aguantar un combate de pie apellidándose Chávez.


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Fuente: El Mundo

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