Deportes
Jueves 10 de Agosto de 2017

River Plate-Wilstermann: falta mucho y ya hay dolores de cabeza

El cruce de cuartos de final de la Copa Libertadores está trayendo varios inconvenientes.

Tras el golpe que dio en Belo Horizonte al eliminar a Atlético Mineiro, Jorge Wilstermann de Bolivia ya piensa en los cuartos de final y en el cruce con River Plate de la segunda semana de septiembre (12, 13 o 14 son los días fijados por Conmebol).

Y se presenta el primer problema para el club boliviano y también para River.

El estadio Félix Capriles, donde juega Wilstermann, en Cochabamba (a 2500 metros de altura), está de reformas porque será sede de los juegos Odesur 2018.

Al no haber en esa ciudad otro estadio apto para la Copa, el presidente de la entidad boliviana, Grover Vargas, habló de las otras chances que manejan: "Lo primordial es jugar en casa".

Y confió que hablará "con el gobernador para hacer todo el esfuerzo posible (de parar las obras unos días por el partido)", aunque deslizó: "Sino vamos a tener que ir a Sucre".

¡Que está a 2800 metros!

En Nuñez no saben si eso no es mejor o el mal menor, teniendo en cuenta que Wilstermann pidió mudarse a La Paz, donde la altura sobre el nivel del mar es de 3600 metros, pero la Conmebol no lo permitió por tratarse de una ventaja antideportiva.

"Nosotros no queremos sacar ventaja", se defendió Vargas, y al hablar de River no se achicó: "Tenemos un gran plantel, no de nombres pero de hombres".