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Jueves 21 de Septiembre de 2017

Una verdadera odisea para dos integrantes de la selección argentina de rafting

Se trata de Matías Naspi y Anuar Chalabe que tuvieron problemas con la visa pero la "remaron" de una manera increíble y esta tarde viajarán rumbo a Japón para sumarse al resto del equipo.

Una historia increíble que parece de película.

La selección argentina sub 23 de rafting participará el Mundial 2017 que se realizará en Japón.

El equipo lo integran los sanrafaelinos: Octavio Bujaldón, Juan Muñoz, Darian Moya, Matías Naspi junto a tres refuerzos que se sumaron para este evento Sebastián Contreras, Anuar Chalabe y Jonathan Uyarte.

El problema se presentó cuando estaban por embarcar desde Santiago de Chile hacia Japón ya que las visas de Naspi y de Chalabe no estaban correctamente selladas, motivo por el cual no pudieron subir al avión.

"Primero nos decepcionamos pero luego comenzamos a pensar cómo solucionar el problema", comentó Matías que junto a Anuar decidieron ir a un hostel donde a través de internet buscaron contactar a la embajada de Canadá. En realidad el vuelo solamente hace escala en ese país sin embargo igualmente se debe presentar toda la documentación correspondiente.

Al día siguiente tomaron un par de colectivos y caminaron un montón buscando la embajada sin embargo cuando la encontraron les dijeron que ellos no podían hacer nada al respecto.

"Nos volvimos a decepcionar, pero eso duró poco ya que nos pusimos a pensar qué otra cosa hacer", comentó Naspi.

La única y última chance era viajar a Buenos Aires para tratar de solucionar el tema.

Ya en suelo argentino un amigo los fue a buscar al aeropuerto de Ezeiza y una amiga hizo las averiguaciones en la embajada canadiense.

"Llegamos cerca de las 17 (hora de cierre) y tuvimos que insistir bastante para que nos atendieran ya que estaban cerrando. Cuando les comentamos el problema se dieron cuenta que el error era de ellos y nos dijeron que volviéramos el jueves a primera hora", detalló.

Hoy, luego de viajar en colectivo, en tren y de caminar Naspi y Chalabe se dirigieron al departamento que emite las visas donde fueron atendidos rápidamente haciéndose cargo del problema. De allí los jóvenes fueron a la embajada donde finalmente sus visas fueron selladas.

Con un tono más alegre, Matías señaló: "Estoy muy emocionado al principio estábamos muy frustrados pero ya tenemos la visa y la verdad ya me quiero ir".

Ya buscaron el equipaje y salieron rumbo a Ezeiza para tomar el vuelo a Santiago de Chile ya que a las 19.30 deberán embarcar rumbo a Japón.

Una odisea, una lucha contrarreloj (hicieron todo en un día y medio) que finalmente tendrá un final feliz.

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