Política
Sábado 13 de Febrero de 2016

Desmentidas y confusión sobre la supuesta detención de Pérez Corradi

En un mar de versiones, al cierre de esta edición no se sabía que pasó con el prófugo en la causa por el tráfico de efedrina, sindicado como el autor intelectual del triple crimen de General Rodríguez. 

A menos de un mes del escándalo por la fuga y recaptura de los condenados por el triple crimen de la efedrina, otra vez una nube de versiones, afirmaciones y desmentidas envuelve la supuesta detención del supuesto autor intelectual de esas muertes, Ibar Pérez Corradi, prófugo desde 2012.

El misterio sobre el destino del empresario farmacéutico, sospechado de ser el autor intelectual del triple crimen de General Rodríguez de 2008, se incrementó ayer cuando sus propios abogados afirmaron que había sido arrestado en Paraguay pero luego se desdijeron, mientras autoridades de ese país negaron el arresto.

Además, fuentes de diversos organismos estatales argentinos negaron tener conocimiento de una posible detención.

No obstante, el diario Clarín publicó en su página web que "fuentes de inteligencia y de dos fuerzas de seguridad argentinas confirmaron que Pérez Corradi fue detenido esta mañana en Paraguay", pero que "desde el gobierno y el Juzgado de María Servini de Cubría no confirmaron la noticia. Interpol tampoco informa al respecto. Y en Paraguay se replican las mismas dudas que en Buenos Aires".

Ayer a la tarde, el jefe de Interpol en Paraguay, Luis Arias, le dijo a una radio porteña: "Yo le puedo confirmar a esta hora que no está detenido y en ningún momento fue detenido en el transcurso del día en nuestro país".

Otros funcionarios policiales paraguayos también dijeron que el arresto no existía, precisaron que estaba siendo buscado en un exclusivo country cercano a Ciudad del Este y, más aún, trataban de determinar si efectivamente Pérez Corradi estaba en la nación guaraní.

La noticia de la supuesta detención se conoció cerca de las 13, minutos después de que la jueza federal María Servini de Cubría se hizo cargo de la investigación por el triple crimen (ver aparte).

Precisamente, la defensa de Pérez Corradi había pedido como condición para su entrega el pase del caso a la Justicia federal y garantías para su seguridad personal.

En medio del nuevo escenario judicial, portales de noticias dieron cuenta del arresto en Paraguay, un lugar que ya estaba en la mira como lugar de alojamiento de Pérez Corradi desde 2012: los servicios de inteligencia sabían que se movía en la Triple Frontera e incluso aseguraban que vivía en un country con una nueva pareja. 

Voz letrada. Los propios abogados alimentaron la versión del arresto: el ex comisario Juan José Ribelli dijo a un canal de noticias a las 13.55 que "Pérez Corradi está detenido" pero no podía dar detalles del operativo, mientras que su colega Carlos Broitman, hablaba de "una alta probabilidad" de que el buscado hubiera sido arrestado.

A las 14.20, cuando los letrados se retiraron de los Tribunales de Comodoro Py 2002 tras hablar con Servini de Cubría, dijeron que la jueza no tenía ninguna información oficial del arresto.

"Hubo detenciones en Paraguay. No está confirmado que haya sido arrestado Pérez Corradi, pero hay una presunción. Nos vamos ahora a Ciudad del Este", dijeron los abogados, antes de dirigirse al aeroparque porteño.

Dijeron que allí iban a presentar un hábeas corpus para garantizar la seguridad de su cliente e insistieron en que su vida corría peligro, como vienen sosteniendo.

Lo cierto es que, a las 14, autoridades de Seguridad llamaron a Interpol y no había comunicaciones sobre detenciones.

Con el correr de las horas tampoco podían confirmar la noticia ni en el Juzgado de Servini, ni los fiscales que intervienen en las causas contra Pérez Corradi, ni el Ministerio de Justicia, ni la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), según consultas de varias agencias periodísticas a fuentes oficiales.

Las noticias desde Paraguay también negaban el arresto —más allá de los procedimientos en la zona— hasta que el jefe de Interpol de ese país oficializó la "no detención".

Así, Pérez Corradi seguía hasta anoche prófugo desde 2012, cuando el fiscal de Mercedes Juan Bidone (que hoy dejó formalmente la causa por el pase del caso a la Justicia federal porteña) pidió su captura por considerarlo responsable de haber ordenado matar a Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en 2008, tras descubrir que habrían intentado quitarle un negocio de efedrina con un cartel mexicano.

Servini de Cubría quedó a cargo de la causa

La jueza federal María Servini de Cubría aceptó ayer investigar el triple crimen de General Rodríguez, por el que fueron condenados Martín y Cristian Lanatta y Víctor y Marcelo Schillaci.

Fuentes judiciales informaron que la magistrada quedó a cargo de la causa luego de que el juez de Garantías Nº1 de Mercedes, Facundo Oliva, se declarara incompetente para seguir investigando en la causa por la muerte de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, ocurridas en 2008.

El cambio de jurisdicción de la investigación era algo que pretendía el presunto autor intelectual del triple crimen, Ibar Pérez Corradi, prófugo desde marzo de 2012, para entregarse ante la Justicia.

El cambio de fuero, de la Justicia provincial de Mercedes al Federal de la ciudad de Buenos Aires se produjo porque la hipótesis investigativa asegura que el triple crimen está directamente ligado a una organización de narcotráfico.

El juez Oliva hizo lugar a un planteo de incompetencia formulado por el fiscal del caso, Juan Ignacio Bidone, y remarcó al respecto que "tales crímenes guardaron una estrecha vinculación con el intenso tráfico de efedrina que en tales momentos se realizaba en el país".

Servini de Cubría tiene a su cargo la causa por el desvío de efedrina al narcotráfico entre 2005 y 2008, la que ingresó a la Argentina a través de distintos laboratorios y por la que ya procesó al ex secretario de la Sedronar Ramón Granero y a su entonces segundo Gabriel Abboud.

El fiscal de Mercedes Juan Martín Bidone, que llevó adelante la investigación, resaltó párrafos de la causa de Servini donde se aseguraba que "entre los años 2004 al 2008 se importaron 47.625 kilogramos de efedrina, de los cuales casi 41.000 kilogramos finalizaron en manos de condenados y procesados por maniobras de narcotráfico".

Por el triple crimen fueron condenados en 2012 a prisión perpetua los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor y Marcelo Schillaci por ser partícipes necesarios del crimen: los dos primeros con la condena ya firme porque sus abogados no apelaron.

En tanto, las condenas de los hermanos Schillaci están a revisión de la Suprema Corte Bonaerense, mientras que Marcelo a la vez reclama la prisión domiciliaria por los problemas de salud que padece.

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