Jueves 15 de Junio de 2017

"Digan dónde están los cuerpos" pidieron los familiares de los desaparecidos

Fue después de la lectura de la sentencia. Entretelones de una histórica jornada en San Rafael.

El megajuicio por delitos de Lesa Humanidad dejó varias postales en el antes y el después de la sentencia que leyó el tribunal federal.

Quizás el momento más arduo fue cuando, una vez leída la sentencia, familiares y amigos de los desaparecidos le gritaron a los condenados que "digan donde están los cuerpos y qué de una vez por todas digan la verdad".
Con sus pañuelos al aire, y fotos de los desparecidos, la gente acompañó con cantos a la salida de los imputados. Allí se escuchó la voz de la mamá de Sebastián Bordón, asesinado en 1998, que gritó "vayan a la jaula".
La jornada estuvo plagada de sentimientos encontrados, desde la emoción de Javier Fagetti hasta la bronca de algunos compañeros porque a dos de los imputados no se les condenó a prisión perpetua y los jueces les dieron una pena menor.
En este escenario, más de 150 personas, muchas militantes de la JP y de la Federación Juvenil Comunista estuvieron en las afueras del recinto. Con cánticos en contra de los militares aplaudieron cada una de las sentencias que condenaron a prisión perpetua a los imputados y recibieron en silencio el resto de las sentencias.
Al ingreso se pidió documentos y los federales utilizaron scanners para evitar el ingreso de armas u objetos contundentes. El sistema de seguridad fue riguroso para todos.
En el interior del recinto todo fue diferente, el silencio reinó salvo después de la lectura de la condena a Luis Strudelcher donde hubo aplausos y gritos contrarios al ex militar. En ese marco, la presidenta del Tribunal solicitó silencio y le pidió a la gente que esta manifestación no se vuelva a repetir.
Otro pico de atención se vivió cuando la jueza leyó la sentencia de Oscar Raúl Pérez que estuvo implicado en la desaparición de Frencisco Tripiana Es que el imputado cruzó miradas con el hijo de Francisco, Mariano, hasta que el joven dejó de hacerlo.
Todos los imputados escucharon con atención cada una de las sentencias y algunos se dieron ánimo entre sí. El único que no se dejó ver fue Hugo Ramón Trentini que bajó su cabeza detrás de otro de los imputados.
Para destacar fue el comportamiento entre los familiares de los imputados y de los desaparecidos. En ningún momento hubo agresiones y ni siquiera una palabra demás que pudiera encender una batalla verbal.
En cuanto a los políticos que asistieron a la lectura del fallo estuvieron la senadora provincial por el Frente de Izquierda de los Trabajadores, Noelia Barbeito que antes de ingresar al recinto dijo que "vengo a acompañar en esta lucha y decir Nunca Más" y agregó que "tenemos que seguir luchando para que los genocidas paguen en la cárcel los horrendos crímenes y no se les dé la oportunidad del 2x1".
También estuvieron la senadora nacional ultrakirchnerista Anabel Fernández Sagasti, los concejales justicialistas Ricardo Vergara, Pedro Serra, Fabiana Esperanza y el secretario de gobierno del Municipio, Paulo Campi.
Fuera del recinto además estuvo la hija de Paco Urondo, Angela, que perdió a sus padres que fueron desaparecidos en la dictadura. La mujer recordó las atrocidades que se cometieron durante esa nefasta década del 70. También se vio al senador Mauricio Sat.
En resumen, fue una jornada histórica plagada de emociones para quienes fueron víctimas del Terrorismo de Estado. El final, con gritos hacia los condenados y abrazos entre "compañeros" que prometieron seguir en la lucha para conocer la verdad y por la Memoria y Justicia.
En ese sentido, Mariano Tripiana destacó el pedido del Tribunal para investigar a los sacerdotes que colaboraron con el régimen y fustigó a Franco Reverberi quien fue capellán del Ejército y se fugó tras el primer juicio del Lesa Humanidad.


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