Mundo
Lunes 16 de Febrero de 2015

Dinamarca vivió una reiteración de los atentados islamistas de París

El terrorista, un solitario de 22 años, fue abatido luego de atacar una sinagoga y un centro cultural en Copenhague. Mató a un documentalista que debatía sobre el arte y el derecho a la “blasfemia”.

El sábado de terror que sufrió Dinamarca fue una repetición a pequeña escala de los atentados de París del 7 y 9 de enero pasados. Primero, hubo un ataque a tiros contra dibujantes que caricaturizan al Islam, con un saldo de un documentalista muerto y tres policías heridos. Horas más tarde llegó un segundo ataque, contra una sinagoga, donde se desarrollaba un "Bar Mitzvá", la ceremonia de iniciación a la vida adulta de los adolescentes judíos. Aquí murió un guardia voluntario de la sinagoga y dos policías fueron heridos. En ambos casos los uniformados evitaron una matanza mayor. Cinco policías quedaron heridos. Cuando ya era la mañana del domingo, el terrorista, un joven de apenas 22 años pero con abundantes antecedentes de violencia, murió abatido por la policía. No se dio su nombre, pero se dio a entender que era un islamista radical.

Luego de un sábado traumático, Dinamarca vivió ayer un domingo de duelo y comnoción, en el que la evocación de las víctimas se sumó al temor a que estos ataques se puedan repetir. El paralelo con lo ocurrido en París a inicios de enero se repetía en boca de todos, y claramente, estuvo en la cabeza del terrorista. Este sería un "lobo solitario". En París, el primer blanco fue la redacción del semanario Charlie Hebdo, por publicar caricaturas de Mahoma; el segundo blanco fue un negocio de comida "kosher", donde el terrorista causó cinco víctimas. El doble ataque de París tuvo una enorme difusión y pudo haber influido en el terrorista solitario de Copenhague.

Libertad amenazada. "Dinamarca ha sido golpeada por el terrorismo, dijo la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt. "No conocemos el motivo de las acciones del presunto autor, pero sabemos que hay fuerzas que quieren hacer daño a Dinamarca. Quieren reprimir nuestra libertad de expresión. Jens Madsen, director de la agencia de inteligencia danesa PET, dijo que los investigadores opinan que el agresor se inspiró en el radicalismo islámico. "PET trabaja sobre la teoría de que el agresor pudo haberse inspirado en los sucesos de París. Pudo ser por material enviado por (el grupo terrorista Estado Islámico) y otros, dijo Madsen. Agregó que los investigadores han identificado al sospechoso y que es alguien a quien la PET había vigilado, pero no reveló su identidad. Según la policía, el autor "es un joven de 22 años, nacido en Dinamarca y conocido por la policía por diversos delitos, entre los cuales infracciones a la legislación sobre armas y violencia".

En el primer episodio, ocurrido a la tarde del sábado, atacó una librería y centro cultural donde se debatía sobre libertad de expresión y religión con la presencia del caricaturista sueco Lars Vilks, amenazado por Al Qaeda por dibujar a Mahoma. El terrorista, al no poder ingresar al local por la reacción de la custodia de Vilks, disparó una ráfaga tras otra de arma automática contra la librería. Hirió a tres policías y mató a un documentalista. El Instituto de Cine Danés lo identificó como Finn Noergaard, de 55 años, con amplia trayectoria en Dinamarca.

Héroe caído. Por su parte, el rabino jefe de Dinamarca, Jair Melchior, identificó a la víctima fatal del ataque contra la sinagoga como Dan Uzan, de 37 años, un guardia voluntario. Estaba custodiando un edificio ubicado detrás de la sinagoga durante un "Bar Mitzvá" cuando fue baleado en la cabeza. Dos policías que estaban en el lugar sufrieron heridas. La gente presente consideró a Uzan como un héroe que evitó una matanza. Alertó del peligro a los que estaban celebrando la fiesta. "Es un héroe, nos salvó", dijo la madre de la niña de 12 años cuyo "Bar Mitzvá" estaba teniendo lugar en la sinagoga. El festejo reunía a unas 80 personas.

Sin carnaval

Un desfile de carnaval fue cancelado en la ciudad alemana de Brunswick por el riesgo de un atentado islamista. La policía tomó la decisión en base a información de los servicios de inteligencia. “No fue ni un SMS ni una amenaza telefónica”, destacó un portavoz policial. Es la segunda vez en pocas semanas que se anula un evento por temor a atentados islamistas. En enero, en Dresde se suspendió una marcha por la misma razón.

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