Economía
Sábado 27 de Mayo de 2017

Construcción de casas: el IPV dejará de financiarlas 100%

Solamente lo hará en los casos en que los ingresos familiares totales no superen los $16.120. Para el resto de la clase media, el instituto aportará el 30%. El otro 70% deberá cubrirse con un crédito hipotecario

Con la puesta en marcha del nuevo sistema nacional para construcción de viviendas, el IPV financiará el 100% del costo de las viviendas sociales, esto es, únicamente para las familias cuyo ingreso total sea de hasta dos salarios mínimos ($16.120). Para el resto de los asalariados de clase media, el instituto aportará sólo el 30% de los costos, además de todo el proceso de planificación urbana y aprobación técnica de los futuros barrios. Para el 70% de los fondos restantes, los aspirantes deberán acceder a un crédito hipotecario que ofrecerá el Banco Nación o cualquier otra entidad privada.

Con este esquema, el Gobierno pretende ocuparse casi exclusivamente del quintil inferior de la pirámide del déficit habitacional, dejando atrás el grueso de la financiación para la clase media. Aseguran que de esta manera se agilizará el acceso a una vivienda, ya que, por un lado, las tasas de interés serán subsidiadas para que dichos créditos sean más baratos y puedan ser ofrecidos a mayor cantidad de personas, que hasta ahora no calificaban a menos que presentaran ingresos entre $35.000 y $45.000, dependiendo de la entidad para hacer o comprar una vivienda entre $900.000 y $1,3 millones.

Según la estrategia que impuso el gobierno de Mauricio Macri, dichos créditos hipotecarios llamados Trabajo=Vivienda serán otorgados con el sistema UVA (Unión de Valor Adquisitivo) que se ajusta con el Coeficiente de Estabilización de Referencia, es decir, por el índice oficial de inflación más un interés del 3,5% anual, si el crédito es del Nación, y un punto más en el resto de los bancos.

Esto significa que las cuotas futuras serán más parecidas a las de un alquiler de una casa pequeña, entre $4.000 y $5.000 como piso, ya que tendrán un sistema de indexación de estas cuotas. Asimismo, si la inflación se disparara por encima de lo previsto o los aumentos salariales no alcanzaran a compensar dicha inflación, el banco podrá ofrecerle al adjudicatario la opción de alargar el plazo del crédito, por cinco años más, o refinanciar de cinco en cinco el monto.

El otro programa de construcción, denominado CUBI (conjuntos urbanos integrados), donde podrán participar desarrolladores inmobiliarios, implica que estos últimos proponen el proyecto, el IPV realiza toda la revisión técnica y lo eleva a la Nación para obtener el financiamiento. En este caso, el desarrollador deberá ceder el 30% del total del barrio para casas sociales.

Con este nuevo sistema de vivienda, el Estado termina con lo que considera un viejo vicio en el recupero de las viviendas construidas por el IPV, que es la imposibilidad de actualizar las cuotas, de acuerdo a lo que sucede en el mercado inmobiliario. Es por esto mismo, que entre los 65.000 créditos activos que hoy tiene el IPV, existen cuotas de $120 y otras de $2.900, en un marco de una morosidad del 50%, que si bien es combatida con planes de pagos, sigue siendo insuficiente para solventar el circuito de construcción de casas nuevas, con el aporte de las cuotas de los barrios ya entregados.

El gobernador Alfredo Cornejo expresó en una entrega de vivienda realizada en Perdriel que para resolver el déficit habitacional de la provincia, deberían ser entregadas 4.000 casas por año y durante el 2017 solo alcanzarán a las 2.000, pero se comprometió a por lo menos entregar a un ritmo de 2.500 anuales mientras esté gobernando.