País
Miércoles 11 de Mayo de 2016

El cura que prohibió calzas y jeans se formó en San Rafael: "No soy de corcho"

Carlos Scarlata es de San Martín y se formó en San Rafael, donde fue párroco varios años para irse a Roma.

¿Vos no sos hombre, no sentís nada? ¿Por qué vienen vestidas así? ¿Por qué insinúan? ¡Es porque están excitando! Los tipos que están atrás en la misa tienen que estar mirando para otro lado, para el techo".
Así, en esos términos y muy fastidiado, el sacerdote mendocino Carlos Scarlata, a cargo de la parroquia San Isidro Labrador, de la pequeña localidad de Lima, en la Provincia de Buenos Aires, justificó ayer ante los periodistas de la televisión porteña que lo entrevistaban, la prohibición que él impuso a las mujeres que van a las misas de su iglesia, de asistir con calzas, pantalones de jeans y ropa ajustada o provocativa.
El párroco, oriundo de la ciudad de San Martín, quien estudió en el seminario de San Rafael y es hace más de 25 años sacerdote diocesano (nunca fue de la orden del Verbo Encarnado) tiene una respetada trayectoria en la Iglesia Católica provincial.
Fue muchos años sacerdote en San Rafael y General Alvear, luego prestó servicios en Roma y regresó a la Argentina para ir a la diócesis de Zárate, pegada al delta del Tigre.
Las polémicas declaraciones del religioso dejaron la imborrable impresión de que es él quien padece el dilema de las sensaciones fuera de control ante un jean ajustado, un escote o una calza, y no los fieles masculinos a los que aludió.
"Ellas preparan el lugar"
Sin embargo, sus polémicos comentarios por televisión combatiendo las pérfidas insinuaciones femeninas fueron prudentes, al lado de los dichos que algunos medios de Zárate, donde se encuentra el pueblo de Lima, le adjudicaron en sendas entrevistas.
Según el sitio ZárateAlerta, el padre Scarlata insistió con verba coloquial: "Soy un hombre, no soy de corcho, no soy de concreto".
Sentenció: "Tienen que estar bien vestidas porque si están mal vestidas, están insinuando, provocando, preparando el lugar y es un lugar sagrado". Entonces cerró la idea: "Los hombres que están ahí tienen malos pensamientos". Finalmente, le echó la culpa al demonio.
Según el diario digital Impacto Local, Scarlata aseveró que ni siquiera él es ajeno a esto: "Debajo de mi sotana soy un hombre de carne y hueso, no soy el hombre nuclear".
Y la emprendió contra aquellas que no respetan la parroquia: "El templo es un lugar sagrado. Si vas al casino y te hacen entrar de etiqueta, en un lugar sagrado también tenés que vestir correctamente y una mujer sabe cuándo está mal vestida".
"¡Les dije a los laicos de colocar carteles porque en los casamientos vienen desnudas y en el verano no me quiero imaginar! Los hombres entenderán", expresó.
En el mismo sitio web, Scarlata también se defendió por las acusaciones de haber echado a una madre de la misa, a lo que respondió: "Es mentira que haya echado a una mamá y tengo testigos. Lo único que dije una vez fue que el llanto de los bebes me distrae".
La cartelería que desató todo
La prohibición impulsada por el padre Carlos Scarlata surgió de algunos planteos, según él mismo explicó, que le hicieron fieles que asisten a su parroquia.
Por eso, acordó con los laicos poner los afiches y hace unos días los hizo colgar en la cartelera del templo, donde además puso fotos de cómo deben ir vestidos tanto hombres como mujeres.
La medida sorprendió hasta la comunidad de la pequeña Lima, que no tardó en colgar los afiches en las redes sociales empujando al padre a dar su mayor salto a la fama.


Fuente: UNO MZA/Alejandro Gamero

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