Jueves 07 de Julio de 2016

El día que jugaron frente a los pósters

Argentina frente a frente con el Dream Team. Las estrellas de la NBA, incluidos, Michael Jordan y Magic Jonhson, jugaron contra el seleccionado argentino en el preolímpico rumbo a Barcelona 1992.

De pronto el muchacho nacido en Bahía Blanca llevaba la pelota en un contragolpe y un rival lo seguía . Lo iba calculando para meterle una tapa. Juan Espil se dio cuenta que el póster había cobrado vida. Que el afiche que tenía en su habitación y la imagen que llevaban las zapatillas en su suela estaba a su lado. Estaba vivo y lo tenía de rival.

No tenía a nadie para hacerle un pase, iba solo. Y tomó impulso, corrió más ligero, mientras Michael Jordan lo marcaba y quería frenar el balón antes que llegara a la canasta. Pero el joven de 24 años, del Sur de Buenos Aires, hizo una bandeja, con la pelota dando una circunferencia grande para impedir que la mano derecha del hombre volador la tocase.
 
"Doble, doble", gritaba el relator argentino. "Hermosa conversión que quedó en la historia como la bandeja de Espil a Jordan (y se lo puede ver en YouTube). ¡Jugada inolvidable!
 
Ahí estaba el cordobés Marcelo Milanesio corriendo como en Hernando, su pueblo, y haciendo pases de faja nada menos que frente a Magic Johnson. ¿Cómo podía ser? Se hacía la pregunta en pleno partido. Jugaba frente al hombre de Los Angeles Lakers del que había recortado imágenes para poner como forro de carpetas del colegio secundario.
 
El Flaco Montenegro bajando rebotes y ganándole a David Robinson, una de las Torres Gemelas de San Antonio Spurs. Hernán hasta se dio el lujo de volcar algunos balones.
 
Luis Villar metía puntos frente a Pat Eawing, el gigante de New York Knicks, el Pichi Campana se movía como si estuviese en cualquier estadio de la Liga Nacional metiendo triples. Pero tenía enfrente a Scottie Pippen, el compañero de Jordan, que hizo historia con los Chicago Bulls.
 
El 1 de julio de 1992 habría un nuevo capítulo en la historia del básquetbol argentino. Porque el combinado local le ganaba al seleccionado argentino por 128 a 87 en el estadio Memorial Coliseum de Portland, en Estados Unidos. Era la primera vez que las figuras actuales de la NBA jugaban contra un equipo de Argentina.
 
Después volverían a enfrentarse, pero nunca más Estados Unidos pudo formar el mejor equipo posible.
Todos los que fueron convocados eran las máximas estrellas de algunos de los equipos de la NBA. Entre ellos llevaron a un jugador universitario (Christian Laeltner).
 
Estados Unidos había presentado en cada juego olímpico a un seleccionado de jugadores universitarios y lo mismo había sucedido en los mundiales de básquetbol. Desde Berlín 1936 a México 1968, ganó las 7 ediciones; en Munich 1972 perdió en un final polémico con la URSS; ganó el oro en Montreal 1976; en Moscú 1980 no se presentó por boicot; volvió a ganar en Los Ángeles 1984, pero en Seúl 1988 sólo pudo obtener la medalla de bronce.
 
EE.UU. se sintió tocado y notó que con los universitarios ya no marcaba diferencias. Y se pidió autorización para que permitieran jugar a los profesionales de la NBA en el torneo preolímpico de Portland y en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.
 
Se formó al equipo soñado (Dream Team) con Magic jugando junto con Jordan, Larry Bird y otras figuras que hasta ese tiempo había sido imposible reunir. Por supuesto que EE.UU. ganó invicto el clasificatorio para ir a Barcelona y también se quedó con el oro olímpico.
 
El único mendocino que pudo estar en acción con esas estrellas históricas del básquetbol es Alberto García, que ahora es Director Regional de FIBA Américas. El apodado Chingolo tenía 48 años en el '92, y le tocó dirigir al Dream Team, el 3 de julio de 1992, en la semifinal que le ganó EE.UU. a Puerto Rico 119 a 81. Después de tremenda experiencia se dedicó a enseñar arbitraje y se metió en la dirigencia.
 
Al Chingolo no se le olvidará más ese partido. Como también lo tienen en su memoria los 12 jugadores argentinos que jugaron en serio frente a sus ídolos. Frente a los pósters.

Fuente: Diario UNO Mendoza

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