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Jueves 06 de Octubre de 2011

El enemigo de Jobs

Durante casi ocho años Steve Jobs, fallecido este miércoles a los 56 años, luchó contra un extraño cáncer de páncreas que terminó consumiéndolo.

Silencioso, agresivo y mortal, este mal también tiene entre sus más recientes víctimas a Ralph Steinman, Premio Nobel de Medicina 2011, y el tenor Luciano Pavarotti.

En el caso específico del brillante empresario y sobresaliente emprendedor, se trató de un tumor endócrino localizado en los islotes pancreáticos, las células encargadas de producir la insulina, muy difícil de combatir.

Las estadísticas dicen que el 95 de los pacientes con un tumor de este tipo fallece a los cinco años. Jobs aguantó algunos más, quizás porque el perfil genético de su tumor lo hacía menos agresivo.

Una primera cirugía intentó atajarlo sin éxito. Cinco años más tarde se sometió a un trasplante de hígado, probablemente porque el cáncer se había extendido y solo quedaban medidas desesperadas. El jefe de Apple aparecía entonces extremadamente delgado y los presagios no eran buenos.

En agosto, con 56 años, Jobs decidió dejar de trabajar y abandonar la compañía que había amado tanto y que había creado con trabajo e imaginación. Llevaba de baja desde enero. “Siempre he dicho que si llegaba el día en el que no podría hacer frente a mis obligaciones al frente de Apple como consejero delegado, sería el primero en hacéroslo saber. Desafortunadamente, ese día ha llegado”, confesaba.


¿Qué sucede con esta enfermedad?
El principal problema es que en su primera etapa no hay síntomas, por lo que nadie sabe que la padece hasta que es demasiado tarde, cuando ya no hay forma de contrarrestarla. Actualmente si se detecta a tiempo podemos vivir un poco más pues existen tratamientos para aminorar sus síntomas temporalmente, además de que existen trasplantes, los cuales no siempre dan resultados satisfactorios.

Resulta irónico como el ganador del Premio Nobel de Fisiología y Medicina 2011 pudo obtener este tan preciado logro gracias a sus investigaciones, todas ellas encaminadas a controlar y curar el cáncer.

Factores como el estrés, el alcohol y la mala alimentación influyen mucho en las personas, sobre todo hombres de entre 45 y 60 años de edad.

Los problemas que puede desencadenar el cáncer de páncreas son muy graves, principalmente físicos, sin embargo no se pueden dejar a un lado los psicológicos, que la mayoría de las veces afectan también a las personas que rodean al enfermo, ya sean familiares, amigos, o compañeros de trabajo.

Fuente: ABC e impre.com

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