Más noticias
Viernes 08 de Enero de 2016

El fenómeno de El Niño aporta agua extra a los embalses en plena emergencia hídrica

Lo aseguró un técnico de Irrigación. La intensa caída de lluvias sumada a una favorable temporada de nieve aumentan los volúmenes de agua acumulados y previstos.

Mendoza atraviesa un escenario meteorológico conocido como El Niño "fuerte", que no ocurría desde hace dos décadas. Según especialistas, desde el verano de 1997/98 no se daba un proceso similar.
En términos hidrológicos, este fenómeno trae aparejados aspectos positivos para la región ya que en plena crisis hídrica –declarada a partir de 2011–implica un aumento de los volúmenes acumulados.
Desde el Departamento General de Irrigación, que reproduce diariamente una síntesis de la situación hídrica de las cuencas provinciales, describieron que la intensa caída de lluvias sumada a una temporada de nieve considerada una de las mejores de los últimos diez años, explican por qué crecieron actualmente los caudales de agua en ríos y embalses respecto del promedio histórico.
Sólo como ejemplo de este proceso basta puntualizar que la media de las precipitaciones en el Gran Mendoza es de 43 milímetros y el lunes llegó a 22 milímetros, el martes a 26 milímetros y entre el miércoles y ayer sumó otros 7 milímetros después de que se desataran las tormentas. Las estaciones meteorológicas en distintas partes de la zona Sur de Mendoza también registraron aumentos significativos de lluvias durante todo el 2015.
En San Rafael, Malargüe y Alvear hubo entre 370 y 500 milímetros, cuando el promedio histórico en esos lugares es de 360 milímetros. En este contexto atípico, en plena primavera durante el mes de octubre ocurrió un hecho inédito: los habitantes del Manzano Histórico (Tunuyán) se sorprendieron al encontrarse con techos, veredas y calles cubiertas de nieve.
 
Cambios hídricos "En el dique Potrerillos los niveles de agua están subiendo a razón de un metro por día. Está entrando mucha agua, si bien debido a la temporada se nota un bajo nivel respecto a la capacidad máxima de almacenamiento. Tengo entendido que las lluvias y la nieve han favorecido bastante el escenario", describió Marcelo Ríos, jefe de Náutica.
 
Una mirada similar aportó Adrián Atencio, biólogo perteneciente a la Dirección de Calidad del Agua en Irrigación. "Hidrológicamente hablando, éste puede ser descripto como un buen año comparado con otros, ya que hay un balance positivo de lluvias y nieve. Se han acrecentado los valores medios, después de una fase de varios meses de la corriente de El Niño", explicó.
 
Según este técnico, las copiosas lluvias pueden ser beneficiosas porque ayudan a ahorrar agua de riego para la agricultura proveniente de los embalses. En Mendoza los caudales de agua superficial se reparten siguiendo un esquema aproximado en el que se destina 90% del total para la agricultura, 3% para la industria y 7% para el uso de la población.
 
Continúa la emergencia Las nevadas no alcanzaron a revertir la sequía que comenzó en 2011.
 
El pronóstico de escurrimientos de agua superficial prevé que los ríos Tunuyán, Diamante, Atuel, Malargüe y Grande continuarán en emergencia hídrica.
 
El saldo negativo y las complicaciones por las tormentas
Debido a las tormentas, en sólo dos días trece familias debieron ser evacuadas y se registraron 27 casas inundadas, además de la caída de infinidad de árboles. Asimismo, más lluvias de lo habitual resultan perjudiciales para la producción agrícola debido a que aumenta la aparición en vides y frutales de enfermedades relacionadas a la humedad. Por otra parte, las precipitaciones han generado un alto nivel de turbidez del agua, dificultando el proceso de potabilización. Estos niveles se miden en unidades (BTU). El nivel tolerable es de 10.000 BTU. En los últimos días el índice ha superado las 20.000 unidades, complicando el normal funcionamiento de las plantas y generando cortes de agua.
"En diciembre y enero es cuando más agua se destina para el riego del campo y eso repercute en los porcentajes de volúmenes acumulados" (Adrián Atencio, biólogo de Irrigación).
Fuente: UNO Mendoza

Comentarios